Itongadol/Agencia AJN.- El primer ministro libanés, Nawaf Salam, acusó a Hezbollah de arrastrar a su país a una guerra con Israel.
Sin mencionarlo, tuiteó que esa organización terrorista apoyada y financiada por Irán «se distinguió por arrastrar al Líbano a aventuras bélicas inútiles».
Salam afirmó que quienes «vinculan al Líbano a cálculos y objetivos externos no tienen derecho a expedir certificados de patriotismo, y mucho menos de soberanía».
Abogó por “un Estado con un solo ejército que extienda su autoridad sobre todos sus territorios únicamente mediante sus propias fuerzas”.
Las declaraciones de Salam se produjeron mientras delegaciones de Israel y el Líbano iniciaban la séptima ronda de conversaciones directas entre ambos países, en un contexto marcado por los esfuerzos para estabilizar la frontera y avanzar en la implementación de los acuerdos de seguridad posteriores a la guerra contra Hezbollah.

Según trascendió, la delegación israelí incluye a funcionarios de las Fuerzas de Defensa de Israel, mientras que representantes libaneses participan en las negociaciones con la mediación de actores internacionales.
Poco antes del inicio de las conversaciones, el Ejército libanés difundió fotografías de un operativo realizado en la frontera con Siria en el que fueron interceptadas armas presuntamente destinadas a Hezbollah.
Las Fuerzas Armadas libanesas informaron que incautaron cohetes Grad de 122 milímetros que habían sido introducidos ilegalmente desde territorio sirio, además de una camioneta utilizada por los presuntos traficantes.
En un comunicado, el Ejército señaló que también llevó a cabo allanamientos y operaciones de búsqueda contra otros integrantes de la red de contrabando, durante las cuales fueron confiscadas municiones y equipamiento militar adicional.
La publicación de este tipo de operativos es poco frecuente y fue interpretada como que Beirut busca demostrar que está actuando para impedir el rearme de Hezbollah, una de las principales exigencias de Israel y la comunidad internacional.

