Itongadol/AJN.- Así expresó hoy a 20 años del atentado a la AMIA, el director general del SAME, Alberto Crescenti, quien en diálogo con la Agencia Judía de Noticias, relató sobre cómo fue la labor de los equipos médicos en medio de la catastrofe. Cuando uno ve que una persona está falleciendo y no se le puede salvar la vida es lo peor que puede pasar", expresó.
Itongadol.- "Costó mucho las primeras dos horas porque había muchos voluntarios y por ende debimos tomar la decisión con la Policía Federal Argentina de sacarlos, porque éstos no tenían los elementos ni la capacidad para estar allí y tampoco debían estar sobre los escombros porque quita el oxigeno a los sobrevivientes que estaban abajo", recordó hoy viernes, a 20 años del trágico atentado a la AMIA que dejó un saldo de 85 muertos y cientos de heridos, el director general del SAME, Alberto Crescenti, quien en diálogo con la Agencia Judía de Noticias (AJN), recordó aquellos dramáticos momentos.
"La gente aún agradece por lo que hice hace 20 años y uno pierde la noción del tiempo", relató el profesional, tras agregar que en la universidad donde enseña "muestran vídeos del atentado", para aprender de aquel episodio. "Todo lo que se hizo por los heridos, lo que vivimos allí, hubiéramos querido salvar a todos, el segundo derrumbe, el último sobreviviente que perdimos a las 48 horas, lo que lloramos por toda la gente, es imposible de imaginar para quien no estuvo allí", explicó.
"Pasaron 20 años para todos, pero para mí no. Nadie esperaba semejante atentado de este tipo, la onda expansiva fue terrible y así un edificio completo se derrumbó. No tengo palabras, yo ya venía del atentado de la Embajada a Israel, ocurrido dos años atrás", sentenció. "Cuesta entender el por qué", se preguntó.
NO obstante, destacó que pese a la tragedía "se salvó mucha gente", en tanto que otra "lamentablemente falleció en un quirofano".
Consultado sobre cómo se encuentra el país actualmente en matería de emergencias, Crescenti indicó: "Tenemos más equipos. Tenemos la Central Operativa, el rastreador satelital, el escuadron aéreo, con el cual en la tragedía ferroviaría de Once evitamos muchas muertes y daños mayores gracias a los vuelos".
Por último, el director general del SAME contó que en su despacho tiene "el cuadro de familiares". "Cada mañana los miro y ellos me miran. Queremos paz, no queremos que una tragedía de este tipo nos vuelva pasar. Cuando uno ve que una persona está falleciendo y no se le puede salvar la vida es lo peor que puede pasar", expresó.

