Itongadol/AJN.- Por su parte, la ministra de Justicia israelí, Tzipi Livni, le respondió al ministro de Economía que "debe decidir si representa a todos los ciudadanos de Israel o sólo a los residentes de asentamientos aislados".
El ministro de Economía israelí, Naftali Bennett, afirmó hoy que “la creación de un estado palestino destruirá la economía de Israel, no el boicot de los productos israelíes”, durante el comienzo de su reunión con el partido Bait Yehudi.
Bennett conversó antes con un grupo de líderes empresariales israelíes en ruta al Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, que insta al primer ministro de Israel, Binyamin Netanyahu, a llegar a un acuerdo con los palestinos con el fin de evitar los boicots internacionales contra Israel.
Con el uso de gráficos que indican el crecimiento económico de Israel a través de los años, Bennett señaló que la economía fue mejor cuando no había concesiones israelíes que llevaran a los ataques terroristas.
“¿Cuál sería la economía de Israel si una vez al año un misil lanzado desde Judea y Samaria derriba un avión que se dirigía al aeropuerto Ben-Gurion?", preguntó Bennett.
Además, aseguró que cuando trabajaba en la alta tecnología, casi todos los beneficios de su compañía provenían de las exportaciones, por lo que era consciente del impacto que los boicots podrían tener en los negocios. Sin embargo, reiteró que Israel no debe ceder a la presión para hacer concesiones a los palestinos.
Por su parte, la ministra de Justicia israelí, Tzipi Livni, quien encabeza el equipo negociador de Israel con los palestinos, criticó a Bennett por restar importancia a la amenaza del boicot y lo acusó de escuchar “rabinos extremistas en lugar de líderes empresariales”.
"El ministro de economía y el comercio deben decidir si él representa a todos los ciudadanos de Israel o sólo a los residentes de asentamientos aislados", subrayó Livni. "Los líderes sionistas responsables no deben atenerse a la ideología de aislar a Israel, dañar a la economía y a todos los ciudadanos, sino trabajar por un acuerdo diplomático que fortalecerá nuestra posición en el mundo y garantizará la seguridad económica de Israel como Estado judío y democrático".

