Ana Weinstein es directora del Vaad Hakehilot, la Federación de Comunidades Judías de la Argentina, pero también es hija de sobrevivientes de la Shoá y es sobreviviente del atentado a la AMIA.
En este último aniversario del brutal ataque terrorista, Weinstein no estuvo en Buenos Aires para participar en el acto central que realiza cada año la AMIA sino que viajó a Estados Unidos para dar su testimonio en el tradicional acto que el Comité Judío Americano (AJC, por sus siglas en inglés) realiza en Miami.
“Este 18 lo viví como si fuese ese 18 de julio del ‘94. Es muy duro pensar en cada una de las personas que ya no están, especialmente a Mirta, mi secretaria a la cual yo quería muchísimo. A otros compañeros que quería, admiraba, y con quienes compartíamos todos los días. Pensar que conozco las vidas de la mayoría de esas 85 personas”, expresó Weinstein en declaraciones a la Agencia Judía de Noticias (AJN).
La directora del Vaad Hakehilot que relató su testimonio ante más de 400 personas que concurrieron al Aventura Turnberry Jewish Center, la sinagoga más grande de la zona, se convirtió en la primera sobreviviente del atentado a la AMIA que participa en el homenaje.
El acto también contó la presencia del embajador en Estados Unidos, Jorge Argüello, quien también por primera vez participaba el acto y viajó especialmente para transmitir la palabra del gobierno argentino.
“Pienso en esos 18 años cuando les miro las caras a los familiares y se que perdieron una hija o un hijo, o un familiar, veo en esos ojos aquello que yo también siento que esto es parte de una vida y es como que el dolor sigue intacto como si hubiese sido ese primer momento”, expresó la directora.
Weisntein indicó que “al mismo tiempo es seguir insistiendo con el reclamo de justicia, una justicia que da pasitos, da otros, pero uno sigue sin tener aquello que desearía tener”.
-Cuando han pasado tantos años sin justicia, ¿cómo se hace para seguir?
-“Esperamos y deseamos que esto no sea una gran frustración. Pensamos que en un momento no muy lejano, la justicia será una parte de lo que nos acompaña por las víctimas, por nosotros en la AMIA, y por la sociedad argentina. Una sociedad sin justicia tiene varias debilidades”, respondió la sobreviviente.
Al describir la experiencia de dar su testimonio ante un público diferente, quizás ajeno a lo que fue el atentado a la AMIA, Weinstein consideró que las más de 400 personas que asistieron al acto y la repercusión que tuvo su historia, “no estuvo para nada vinculada a lo judío, muy por el contrario”.
En este sentido, comentó que tuvo distintas entrevistas con los medios estadounidenses, pero también hubo ciudadanos que se acercaron a hablar con ella sobre el tema del atentado, justamente por la justicia y por la memoria.
“Eso me conmovió mucho y uno piensa que hay más fuerza en el reclamo, esto fue a la AMIA, tiene su componente antijudío y antisemita. Pero la forma y la reacción que hubo allá y acá, que piensa que el atentado a la AMIA es un atentado a la sociedad argentina en general, hace que uno sienta que está diciendo, reclamando y preservando la memoria y la justicia junto con otros”, expresó la directora.
Weinstein apuntó que el ataque a la AMIA “excede el espacio territorial” de la Argentina, para convertirse en algo que “se escucha en muchos otros lados”. “Eso me satisface y agradezco a los organizadores que lo tuvieron en cuenta, le dieron una gran difusión y nos ayudan a nosotros a sentirnos acompañados”, agregó.
El acto tuvo también como oradores al cónsul general de Israel en Miami, Chaim Shacham, y el vicedirector del AJC para Miami y Broward, Juan Dircie.
Este año, el acto contó con la participación récord de más de 40 organizaciones judías y sinagogas ortodoxas, conservadoras y reformistas.
Como parte del acto se realizó un encendido de 85 velas, una por cada una de las víctimas del atentado a la AMIA, se proyectó las caras de cada uno de los fallecidos y representantes de las organizaciones judías leyeron la nómina de los muertos.
Weinstein aseguró que fue una ceremonia “muy conmovedora” y destacó también que alrededor de 15 cónsules de distintos países latinoamericanos y autoridades locales participaron en el homenaje.
“A mi me tocó hablar de lo que me había pasado transmitiendo un mensaje de aquello que sucedió y todo el sufrimiento que esto significó para los familiares de las víctimas y, principalmente, para todos los que perdieron a sus seres queridos, y también para los que pasamos por esta circunstancia tan conmovedora, tan dramática, de salir de ese lugar, que fue totalmente destruido, y que seguimos con nuestras vidas, y lo que significó para mi seguir pensando en la vida y no en la muerte”, relató.
-Para usted en lo personal, ¿qué significado tiene este acto?
-“Me pareció sumamente importante que a tantos kilómetros de distancia y a 18 años del atentado siguieran teniendo interés y convocasen a tanta gente comprometida con lo que nos pasó a nosotros en Buenos Aires. Pero también tomó su dimensión incluso un poco más internacional, si uno quiere, con lo que ese mismo había pasado en Bulgaria, con el atentado a un micro de turistas israelíes. Y se juntaban los dos 18 y, obviamente, tanto en los discursos como en la gente, se le daba mayor relevancia por la continuidad de estos ataques terroristas imputados a Irán, por lo menos en su conexión por la parte Argentina ya probada. Eso me pareció sumamente relevante, muy conmovedor”, contestó.
Weinstein reveló que para ella es “difícil estar fuera de Argentina un 18 de julio”, pero consideró que era “muy importante” estar en el acto realizado en Miami.
“Había argentinos, pero no solo, muchos latinoamericanos, y muchos americanos residentes. Para ellos si puede ser muy lejano, pero de esta manera volvieron a recordar y se volvieron a emocionar, y, por lo que decían cuando terminó, volvieron a comprometerse con la memoria y con el pedido de justicia”, afirmó, por último Weinstein.
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