Los países miembros de la Organización de la Conferencia Islámica (OCI) pidieron al gobierno estadounidense que cese su apoyo al plan del israelí de mantener algunos asentamientos judíos en Cisjordania.
El primer ministro malayo, Abdullah Badawi, comparó el trato que reciben los palestino a manos de Israel con las atrocidades sufridas por los judíos en el pasado.
En cuanto a Irak, manifestó que las esperanzas y expectativas creadas con la caída de Saddam Hussein no se han cumplido.
Plan «perjudicial»
Originalmente, la reunión de la OCI iba a realizarse dentro de un mes, pero el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Yasser Arafat pidió que se adelante cuando el presidente Bush dio su apoyo al plan de Israel para los territorios ocupados.
Abdullah fue muy crítico de la política de Estados Unidos hacia Medio Oriente.
Según esa propuesta, los israelíes se comprometen a desmantelar todos los asentamientos judíos en la Franja de Gaza, pero manteniendo la ocupación de parte de Cisjordania.
Los delegados a la reunión aseguraron que el plan del primer ministro israelí, Ariel Sharon, perjudica el proceso de paz.
La propuesta también fue duramente criticada por los dirigentes palestinos, quienes manifestaron que las negociaciones se deben realizar en base a las resoluciones de Naciones Unidas.
Abdullah condenó los ataques suicidas de extremistas palestinos, pero señaló que «el terrorismo de Estado por parte de Israel y los asesinatos de dirigentes de Hamas tienen consecuencias aún mas graves».
El primer ministro de Malasia también afirmó que la ola de violencia que se vive en Irak «no es mas que la resistencia del pueblo contra lo que se percibe cada vez mas como una fuerza de ocupación».
Unos 20 de los 57 miembros de la organización participaron de la reunión, aunque solo Pakistán, Indonesia y la Autoridad Nacional Palestina enviaron a sus cancilleres.

