La Cámara de los Comunes de Gran Bretaña dio media sanción a una enmienda que limita la invocación de la “justicia universal”, a fin de evitar su abuso por motivos políticos.
La misma permitía a cualquier ciudadano británico solicitar que se emitiesen órdenes de detención contra extranjeros sospechosos de cometer crímenes de guerra o contra la humanidad en cualquier parte del mundo y fue aludida en diciembre de 2009 para requerir el arresto de la ex canciller israelí Tzipi Livni, que tenía previsto disertar ante un grupo judío.
De aprobarse la modificación, toda acusación de un particular debería obtener el consentimiento del director del Ministerio Público antes de ordenarse una captura en virtud de la jurisdicción universal.
El posible abuso por motivaciones políticas de este recurso había generado tensiones entre Gran Bretaña e Israel, y los opositores a la enmienda las señalaron como las responsables de tal modificación.
Mientras la parlamentaria laborista Louise Ellman (foto) refutaba tal acusación en su discurso ante la cámara, su compañero de bancada Gerald Kaufman lanzó un “aquí están los judíos de nuevo”.
Más tarde se disculpó por su exabrupto.
El tratamiento de la propuesta en la Cámara de los Lores, para su aprobación definitiva, podría llevar meses.
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