Es una tendencia que se está dando por el aumento de los precios de las casas en Israel, lo cual podría llevar a una posible asimilación. Según el periódico israelí Globes, cientos de estudiantes y parejas jóvenes deciden mudarse debido a que encuentran una solución al problema inmobiliario israelí.
Otro efecto secundario del aumento de los precios de las casas en Israel se agregó a la lista: la posible asimilación. Esto, en luz de los informes de que algunos israelíes se han mudado a pueblos drusos y cristianos, donde la renta es menor.
El periódico israelí Globes informó que cientos de estudiantes y parejas jóvenes habían encontrado una solución “creativa a su problema de las casas en Israel. El informe destaca a tres jóvenes judíos israelíes que viven en Usefiva, un pueblo druso en el Monte Carmel, y una mujer judía que se ha mudado a Abu Ghoh, justo afuera de Jerusalem. Se estima que “cientos de otros” han tomado alternativas similares.
Uno de los entrevistados es Moti Normand, quien está trabajando en una investigación titulada “La emigración judía a los pueblos árabes”. El número de dichos judíos en pueblos árabes es prácticamente nulo, pero en lugares drusos y cristianos la situación ha cambiado gradualmente.
Normand está pagando 2.300 shekels por el alquiler mensual por una casa de 100 metros cuadrados, los precios en cualquier lado de Usefiya son incluso más bajos.
Cuando se le pregunto sobre la “diferencia de culturas”, un teniente judío dijo: “Disparan tiros en los casamientos, ¿y?”. No habló de la falta de sinagogas y otros puntos sagrados de la vida comunal judía. Los niños, todavía jóvenes, van todos los días a guarderías cerca de Beit Oren o Haifa. Cerca de seis infantes en la guardería de Beit Oren son de Usefiya.
Problema educacional
Se le pidió su opinión a un rabino y dijo que el problema es más educacional que económico: “El hecho de que algunos judíos permitan que las dificultades económicas los lleven a pueblos drusos es un problema educacional, y es algo con lo que debemos lidiar”.
Drusos: Buenos, pero no son el punto
Un residente druso de Usefiya, el general Amel Assad, dijo que está feliz por la tendencia, pero con una advertencia: Los judíos no deben comprar tierras. “Usefiya es el único lugar ene l que los drusos, los musulmanes y los judíos viven. Algunos judíos han vivido aquí por años. Lo disfrutan y nosotros también. El único tema que es importante para nosotros es preservar el carácter druso del pueblo, y por lo tanto tratamos de que nadie de afuera compre tierras. Hay muchos estudiantes y parejas jóvenes que alquilan, lo cual beneficia al lugar”.

