Itongadol/Agencia AJN.- Así lo aseguró el presidente de la Organización Sionista Mundial, Yaakov Hagoel, tras la remoción del juez federal de Mar del Plata Alfredo López, quien fue destituido por expresiones antisemitas en redes sociales. El dirigente destacó la decisión de la Justicia argentina y elogió la postura del país bajo el liderazgo del presidente Javier Milei, al considerar que establece un precedente de “tolerancia cero” frente al antisemitismo.
Itongadol/Agencia AJN.- El presidente de la Organización Sionista Mundial (OSM), Yaakov Hagoel, elogió la decisión de las autoridades argentinas de destituir al juez federal de Mar del Plata Alfredo López y calificó la medida como un «precedente moral e histórico de primer orden» en la lucha contra el antisemitismo.
La reacción llegó después de que un jurado de enjuiciamiento resolviera remover a López de su cargo al encontrarlo culpable de mal desempeño en sus funciones por la difusión de expresiones antisemitas a través de publicaciones realizadas en la red social X.

La denuncia había sido impulsada por la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), la diputada nacional Sabrina Ajmechet, presidenta del Foro Argentino contra el Antisemitismo, y los abogados Yamil Santoro y José Magioncalda. Durante el proceso, los acusadores sostuvieron que el magistrado desarrolló un «patrón de hostilidad» hacia los judíos, el sionismo y el Estado de Israel.
Entre las publicaciones analizadas figuró un mensaje acompañado por una fotografía del gran rabino de la AMIA, Eliahu Hamra, en el que López escribió: «¿Usarán la Torá o la Constitución Nacional en la nueva ampliación de la Corte que se viene?». También fueron examinados otros mensajes que hacían referencia a la supuesta lealtad de los judíos argentinos, menciones a una «judiada interna y externa» y expresiones dirigidas contra organizaciones vinculadas a la lucha contra el antisemitismo.
Al anunciar la decisión, los integrantes del jurado consideraron que los mensajes constituyeron una falta grave y un ataque contra la comunidad judía. Asimismo, señalaron que el magistrado actuó «contrariando de manera manifiesta las bases del Estado de Derecho» y recordaron que, si bien la libertad de expresión es un derecho fundamental, no tiene carácter absoluto.
En ese contexto, Hagoel afirmó que la destitución envía una señal que trasciende las fronteras argentinas.
«La decisión de las autoridades de la ley y la justicia en Argentina de destituir de su cargo a un juez federal por manifestaciones de antisemitismo y odio en las redes sociales es un precedente moral e histórico de primer orden», expresó.
El dirigente sostuvo que la resolución constituye un mensaje inequívoco para quienes ocupan cargos públicos y, especialmente, para quienes tienen la responsabilidad de impartir justicia.
«Se trata de un mensaje claro y contundente que sale desde Buenos Aires para todo el mundo: cualquier persona en posición de autoridad, y en especial un juez que alberga visiones racistas y judeofóbicas, no es idónea para ejercer la magistratura ni para decidir el destino de los litigantes. Quien no respeta los derechos de una persona por el solo hecho de ser judía, no puede representar la ley», afirmó.
Hagoel también destacó la actuación de las instituciones argentinas y la vinculó con la postura adoptada por el gobierno nacional frente al antisemitismo.
«Acompaño con satisfacción la postura contundente, decidida e inflexible del sistema judicial y del liderazgo en Argentina, bajo la conducción del presidente Javier Milei. Este es un modelo de entereza moral que todas las naciones del mundo libre deben adoptar en la lucha contra el flagelo del antisemitismo», señaló.
Finalmente, el presidente de la Organización Sionista Mundial aseguró que las expresiones de odio no deben tener lugar ni en el ámbito público ni dentro de las instituciones del Estado.
«El pueblo judío no callará más ante el antisemitismo: ni en las calles, ni en las redes sociales y ciertamente tampoco dentro de las instituciones oficiales. La Argentina ha demostrado hoy que el odio no es una realidad inevitable, sino una norma que debe ser arrancada de raíz», concluyó.
La destitución de López es considerada por organizaciones judías de Argentina e Israel como una decisión sin precedentes en la región y como una señal de tolerancia cero frente a manifestaciones antisemitas por parte de funcionarios judiciales.

