El jefe negociador palestino, Saeb Erekat, renunció ayer y culpó a las infiltraciones de Al Jazeera de los detalles de las charlas de paz entre la Autoridad Palestina e Israel.
Mientras tanto, el secretario general de la Organización para la Liberación Palestina (OLP), Yasser Abed Rabbo, anunció que la AP planea mantener elecciones parlamentarias y presidenciales antes de septiembre. Pero Hamas, que tiene el poder en la Franja de Gaza, dijo inmediatamente que lo movería para evitar que tal voto tenga lugar en el territorio costal.
El anuncio de la AP se hizo mientras los palestinos comenzaron a cuestionar la legitimidad de su gobierno. Dichas críticas se han acelerado durante los eventos en Egipto en las últimas semanas y aumentaron con la renuncia del patrón de la AP, el presidente egipcio Hosni Mubarak.
Abed Rabbo destacó que los cambios en la región habían incentivado a la AP y Hamas a “dejar a un lado sus disputas”.
Dijo que los conflictos entre ambas partes podían ser resueltos a través de discusiones que podrían ser llevadas a cabo en un nuevo parlamento elegido por las elecciones. Le pidió al presidente americano, Barak Obama, que acelere el proceso de negociaciones para tener un acuerdo que pueda establecer al estado palestino.
Pero el vocero de Hamas en Gaza, Fawzi Barhourn, anunció que su organización podría boicotear las elecciones. “No le daremos legitimidad a estas elecciones, ni tampoco reconoceremos sus resultados”, dijo Barhoum.
Hamas quiere que ambos lados reconcilien antes de las votaciones. La organización islámica teme perder control de la Franja de Gaza en una elección ya que su popularidad decayó relativamente frente a Fatah y el líder palestino Mahmoud Abbas.
Los conflictos entre Hamas y Fatah aumentaron con la toma de Hamas de la Franja de Gaza en junio del 2007. Desde entonces, el parlamento palestino, que ha tenido la mayoría de Hamas, no ha acordado. El término parlamentario terminó efectivamente en enero del 2010, entonces en el momento no tiene legitimidad constitucional.
Las preocupaciones de Hamas sobre las elecciones marcan la erosión de la arrasadora victoria del grupo en junio del 2006. Sin el consentimiento de Hamas, se duda que se puedan llevar a cabo las elecciones en septiembre, sería imposible mantenerlo en la Franja de Gaza.
Además, Hamas y otros grupos políticos podrían decir que ya que no participan de ellas, el voto no refleja la realidad política y es, por lo tanto, ilegítimo.
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