Gran Bretaña está insatisfecha con la respuesta de Israel sobre el desarrollo político en el Cairo. El secretario de relaciones exteriores inglés, William Hague, le pidió a Israel que bajara el tono de su lenguaje “beligerante” a luz de las recientes revueltas en Egipto, según informó el periódico The Guardian anoche.
En una charla con periodistas antes de su visita a países del Norte de África y Medio Oriente, incluyendo Israel, el secretario advirtió que el proceso de paz de la región estaba en peligro de ser víctima de una marea revolucionaria que podría sacudir al mundo árabe.
“A pesar de la oportunidad de países como Túnez y Egipto, hay un temor verdadero de que el proceso de paz de Medio Oriente pierda el momento y sea puesto de lado, lo cual lo hará ser víctima de la incertidumbre en la región”, dijo Hague en una entrevista con The Times cuando viajaba a Jordania.
También agrego: “Parte del temor es que la incertidumbre y el cambio complicará el proceso aún más. Esto significa que hay una urgencia real de Israel y Estados Unidos. Los eventos recientes significan que hay una prioridad mayor y que es un caso que le estamos poniendo al gobierno israelí y en Washington”.
Según el ministro británico, “este no debería ser un tiempo para el lenguaje beligerante. Es un tiempo para inyectar una mayor urgencia en el proceso de paz de Medio Oriente”.
Además dijo que planeaba enviar mensajes similares a los líderes árabes en su tour de emergencia por la región, y enfatizó que Gran Bretaña alzará su voz a favor de la libertad política y económica, pero dijo que sabía que en países distintos “el cambio se dará a su tiempo según las culturas”.
El secretario hizo estas declaraciones como respuesta a los dichos del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien dijo que Egipto podría seguir los pasos de Irán, oprimir a su propio pueblo y amenazar a los países vecinos.
En la conferencia de los Amigos Europeos de Israel el lunes en el parlamento (Knesset), Netanyahu dijo que existen varios escenarios potenciales en Egipto en este momento, más allá de los modelos democráticos liberales, incluyendo reformas seculares, una toma del islamismo, o Egipto siguiendo el ejemplo de Irán.
La administración de Obama envió un mensaje tranquilizador a Jerusalem ayer en el que prometió que la inestabilidad regional en Medio Oriente no podría afectar las relaciones de Estados Unidos con Israel.
El secretario de prensa de la Casa Blanca, Robert Gibbs, estaba respondiendo a las críticas de que la administración americana le había dado la espalda a su aliado clave, el presidente egipcio Hosni Mubarak, luego de que los manifestantes le pidieran que se bajara del gobierno. Algunos se preguntan si podría hacerle lo mismo a Israel.
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