Itongadol/Agencia AJN.- El cineasta y comediante judío Mel Brooks (nacido con el apellido Kaminsky), celebra hoy su centenario.
Inspirado por la comedia de artistas de vodevil judíos como los Hermanos Ritz y Moe Howard de Los Tres Chiflados, la creatividad de Brooks surgió de una infancia en Brooklyn, donde pasaba los veranos en Camp Sussex, un oasis en Nueva Jersey para niños judíos desfavorecidos fundado justo antes de la Gran Depresión.
Profundamente imbuido de la sensibilidad ídish, en una entrevista para Playboy en 1975, Brooks confesó que, de niño, creía que al llegar a la edad adulta, todos los jóvenes judíos de Nueva York sabrían hablar ídish, momento en el que el inglés quedaría descartado como un medio de comunicación secundario e inútil.
Sus primeras experiencias recreativas lo prepararon para una carrera como animador, entreteniendo a empresarios judíos durante sus vacaciones.
Escribió innumerables guiones de comedia para teatro y para televisión, y empezó a incursionar en el cine con cortometrajes.
Su primer largometraje también fue una sátira, Los productores, en 1967, film que le valió el Oscar al Mejor guion original en 1968. Esa película marcó también el comienzo de su colaboración con el actor Gene Wilder.
Siempre rupturista, en 1976, decidió hacer una comedia muda, cuarenta años después de la irrupción de los diálogos en el cine, Silent Movie.
Brooksfilm se llamó la productora creada por el realizador y desde la cual produjo grandes éxitos, en su mayoría dramas, muy lejos de las comedias que eran su marca.
Brooks también produjo muchas adaptaciones musicales de sus películas, que fueron éxitos en Broadway.

