El presidente israelí, Shimon Peres, visitó la ciudad ortodoxa de Bnei Brak y reclamó que “los no ortodoxos deben adecuar los ámbitos laborales a los ortodoxos, de modo que haya una separación entre hombres y mujeres y tiempo para rezar”.
El mandatario recorrió una empresa de alta tecnología donde trabajan unas 80 mujeres ortodoxas y una ieshivá (instituto de estudios bíblicos) y expresó que “si estuviese a mi alcance, haría que todos los judíos respetasen el Shabat y pudiesen trabajar sólo seis días a la semana, como ordena la Torá”.
“En esta empresa trabajan mujeres, y espero que eso se amplíe a los hombres, brindándoles las condiciones adecuadas”, expresó.
Por otra parte, Peres afirmó que “muchas personas no religiosas van al gimnasio, y la ieshivá es un gimnasio espiritual: le enseña a tu cerebro a pensar y afrontar desafíos”.
“Entre los estudiosos de la Torá hay mentes brillantes, y muchísimos religiosos se convirtieron en científicos”, agregó el Presidente.
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