El ministro de Educación, Alberto Sileoni, destacó hoy la importancia de la enseñanza de lo ocurrido en el Holocausto y resaltó que “en el aula debe haber un lugar destacado para la memoria”.
“La negación del Holocausto es casi grotesco, pero hay que estar atentos porque es una cosa grotesca y tan burda que sí es sostenida por muchos es peligroso, y en eso no debe haber silencio pedagógico”, dijo Sileoni en declaraciones a la Agencia Judía de Noticias (AJN).
El ministro realizó estas declaraciones tras el acto por el Día Internacional de Conmemoración Anual en Memoria de las Víctimas del Holocausto, que se realizó en el Salón Leopoldo Marechal del Palacio Sarmiento.
“Para los educadores el tema del Holocausto es de extraordinaria importancia que tiene que estar presente en las aulas. Por supuesto, no comparamos las circunstancias pero siempre enlazamos el pasado con el presente y en el aula debe haber un lugar destacado para la memoria que sea hija de la vida, no del resentimiento”, subrayó Sileoni, quien fue uno de los oradores en el acto oficial.
El titular de la cartera educativa resaltó “la necesidad de mantener la memoria como militancia para la comprensión de los hechos y para que fundamentalmente no vuelva a ocurrir”.
Asimismo, Sileoni indicó que es “tarea de la educación” recordar que la humanidad ha estado en esa etapa del horror para que no vuelva a ocurrir porque la democracia no es un bien innato”.
Respecto de los negadores del Holocausto, Sileoni afirmó que “no debe haber el mínimo gesto de permiso para cualquier acto de discriminación o de abuso de poder, ni siquiera tolerarlo en clave de broma o liviandad”.
En cuanto al nivel de enseñanza sobre la problemática del Holocausto, el ministro dijo que “las escuelas argentina hay normas” para avanzar en la incorporación de esta temática en el programa escolar. Pero aclaró que “no hay que descansar hasta que efectivamente ocurran en el aula”.
“La tarea no es una norma que obligue a las escuelas a que den estos contenidos sino que efectivamente ocurra”, subrayó, por último, el ministro Sileoni.
En el homenaje también participaron el canciller Héctor Timerman, los ministros de Justicia, Julio Alak, y de Defensa, Arturo Puricelli, el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Duhalde, y el secretario de Culto, embajador Guillermo Oliveri.
Además asistieron el presidente de la DAIA, Aldo Donzis, y León Grzmot, sobreviviente de la Shoá y presidente de Sherit Hapleitá (Asociación Israelita de Sobrevivientes de la Persecución Nazi en la Argentina), entre otras personalidades políticas y vinculadas a la comunidad judía argentina.
Durante el acto se encendieron seis velas en homenaje a los seis millones de judíos muertos en la Shoá y hubo un minuto de silencio en memoria de las víctimas.
En la Argentina, la Ley Nacional de Educación establece como contenido curricular obligatorio y común el conocimiento y la construcción de la memoria colectiva destinada a promover en los alumnos sentimientos democráticos, respeto a los derechos humanos y a la diversidad cultural.
Entre las acciones implementadas por el Ministerio de Educación de la Nación se destacan la incorporación de nuestro país al Grupo de Trabajo para la Cooperación Internacional en Educación y la producción del libro "Holocausto. Preguntas, respuestas y propuestas para su enseñanza", destinado a la capacitación de los docentes.
A partir de la resolución de las Naciones Unidas, el Gobierno Nacional por intermedio de los tres ministerios que integran el Capítulo Argentino del Grupo de Trabajo para la Cooperación Internacional en Educación, Rememoración e Investigación del Holocausto (ITF por sus siglas en inglés): de Educación, de Justicia y Derechos Humanos, y de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto; organiza desde fines de enero de 2006 un acto con motivo del “Día Internacional de Conmemoración anual en memoria de las víctimas del Holocausto”, siendo rotativamente cada ministerio el encargado de llevarlos a cabo.
La Naciones Unidas estableció que el día 27 de enero de cada año sea designado como el “Día Internacional de Conmemoración anual en memoria de las víctimas del Holocausto” mediante la resolución 60/7 de su Asamblea General del año 2005, aprobada en la 42ª sesión plenaria del 1º de noviembre de dicho año.
La fecha elegida corresponde al día en que el Ejercito Rojo ingresó, y libero, el campo de exterminio de Auschwitz – Birkenau en Polonia, “Rindiendo homenaje al valor y a la entrega demostrados por los soldados que liberaron los campos de concentración”, como establece en forma general en sus fundamentos.
Esta resolución, 60/7 está integrada por 6 artículos que no sólo establecen la fecha de recordación sino que también rechaza la negación del Holocausto, reconoce que durante el mismo fue exterminado un tercio del pueblo judío, a la vez que se dirige a los estados miembros que componen las Naciones Unidas para que elaboren programas educativos destinados a las futuras generaciones para que sepan lo que fue el Holocausto, que preserven los lugares históricos en los que funcionaron los campos de trabajo y exterminio como también condena las manifestaciones de intolerancia y discriminación por motivos religiosos y étnicos.
A partir de enero de 2005, anualmente, muchos de los países integrantes de las Naciones Unidas efectúan ese día, entre ellos la Argentina, actos conmemorativos, a la vez que la Secretaría General del organismo internacional desarrolla un amplio programa en la ciudad de Nueva York y sus inmediaciones, que incluye además del mensaje de su secretario general, exposiciones y conciertos.
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