Según Israel, el jeque Yassin era responsable personalmente de la muerte de cientos de israelíes.
Por su parte, el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Yasser Arafat, condenó la muerte de Yassin, a quien calificó de héroe y mártir palestino.
De igual forma, el primer ministro palestino, Ahmed Korei, describió la muerte de Yassin como un «crimen atroz».
Mientras tanto en Washington, el vocero del departamento de Estado, Lou Fintor, señaló que EE.UU. se había puesto en contacto con las autoridades palestinas e israelíes.
«Estados Unidos urge a todas las partes involucradas a permanecer en calma y no perder el control», dijo Fintor.

