Inicio NOTICIAS La comunidad judía argentina comenzó con los festejos de Januca

La comunidad judía argentina comenzó con los festejos de Januca

Por
0 Comentarios

La comunidad judía argentina comenzó esta tarde con los festejos de Janucá, también conocida como la fiesta de las luminarias, en la que se encienden un candelabro de 8 velas en 8 días.
En declaraciones a la Agencia Judía de Noticias, el rabino Tzvi Grunblatt, director del movimiento Jabad Lubavitch Argentina, destacó que “el mensaje de Janucá es para la comunidad judía y para la ciudadanía toda es que la luz disipa a la oscuridad”.
Durante esta festividad se conmemora la heroica victoria de unos pocos macabeos sobre el ejército seléucida y la recuperación del Beit Hamikdash (Gran Templo de Jerusalem) después de una rebelión que duró tres años, en el 165 antes de la Era Común.
La misma se vio motivada por la decisión del régimen ocupante de imponer restricciones a las prácticas y valores religiosos judíos.
La restauración de la soberanía política del pueblo judío sobre la Tierra de Israel se vio coronada con la nueva consagración (Janucá, en hebreo) del Beit Hamikdash, que había sido profanado con prácticas e imágenes paganas.
La luz de las velas rememora el milagro del aceite: una pequeña vasija con óleo purificado permitió que la Menorá (candelabro) del Templo iluminara durante ocho días, hasta que pudo producirse uno nuevo.
Janucá es una fiesta laborable, que se caracteriza por el encendido de una vela más cada día a lo largo de sus ocho días, más la candela que sirve de guía y que se llama “shamash”, en un candelabro alusivo denominado “Janukiá”.
Para esta edición de Janucá, el rabino Grunblatt confirmó que desde Jabad Lubavitch tendrán “un despliegue en toda la ciudad de Buenos Aires con janukiot en 15 diferentes plaza, actos en 10 barrios y janukiot en los centros comerciales”.
Asimismo, el religioso indicó que “el 7 de diciembre, a las 20.30, en la Plaza República del Uruguay frente a Canal 7 se realizará el acto emblemático con la participación del jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, autoridades de la comunidad judía, el embajador de Israel en la Argentina, Daniel Gazit, y otras personalidades”.
“En este acto se enciende el candelabro gigantesco, que está dentro de la medidas legales, las que no pueden superar ser mayor de 9,60 metros. El objetivo talmúdico de este acto es la difusión del milagro de Janucá”, afirmó el rabino.
Para Grunblatt, lo más importante de las fiestas de las luminarias es “la fuerza del espíritu de la fe y la convicción” que llevó a ese grupo de hombres a enfrentar a un ejército.
“Es la victoria del espíritu que tenía esa gente, que eran pocos y que lograron vencer a muchos. Esa es la raíz de la celebración, aunque hay varios milagros, porque los milagros ocurren en todas las generaciones”, agregó.
Incluso, Grunblatt apuntó que “la propia existencia y supervivencia del pueblo judío significan el milagro de la continuidad de la existencia del pueblo judío”.
“Jabad tiene unidades móviles con candelabros y folletería vinculada a Janucá e incluso una revista infantil para llegara a todos los chicos para que el mensaje eterno del milagro de Janucá llegue a cada uno”, afirmó el rabino.
Por su parte, el rabino Abraham Skorka, líder espiritual de de la Comunidad Benei Tikva, explicó que Januca “representa en esencia la cosmovisión del pueblo judío acerca de cómo debe ser utilizada la fuerza y encarada la vida, para bregar por la paz, la espiritualidad y por el enaltecimiento del individuo”.
Skorka explicó que la historia de Janucá es “el recuerdo, la rememoración de la lucha del pueblo judío por mantener su identidad y su cultura”.
“Nos debemos remontar al siglo II antes de esta era. Los acontecimientos refieren a que un rey del reino seleucida al cual pertenecía la Judea de aquel entonces que se llamaba Antíoco Epifanes. Decidió unificar a nivel de religión su reino y la idea subyacente es que tenía haber una sola religión monolítica que lo acepte a él como rey y lo considere como el elegido para regir sobre ese pequeño imperio, que hay que aclarar, era un imperio helenístico”, explicó el
religioso.
Skorka precisó que “este imperio se creo junto al reino de los Tolomeos después de la muerte de Alejandro, cuando su imperio se dividió entre los generales”.
“Pese a ser pocos al levantarse en contra de los muchos, pese a ser militarmente débiles, se erigieron frente a los mil fuertes pero no perdieron la identidad. Los pocos pudieron contra los muchos”, expresó el religioso.
Skorka contó que la palabra ‘Januca’ viene de ‘janoj’ que significa inaugurar.
En tanto, el rabino Alejandro Avruj, de la Comunidad NCI Emanu El, indicó que “Janucá recuerda la epopeya de la lucha de los Macabeos en el siglo II contra el imperio greco sirio helenista que dominaba también al pueblo de Israel”.
“En esta lucha de pocos contra muchos, de los débiles contra los fuertes, en pos de la libertad religiosa, ideológica, de un mensaje, del pueblo, los Macabeos demostraron que los milagros existen y que cuando uno sabe lo que quiere lo puede alcanzar”, señaló.
Avruj dijo que el relato cuenta que cuando los Macabeos llegaron al Monte del Templo e ingresaron al gran templo de Jerusalem, descubrieron que estaba profanado, lleno de estatuas de dioses griegos.
“Cuando ganaron la guerra pudieron ingresar y limpiarlo. Encontraron una vasija con aceite para encender la luz eterna que debía arder en el templo, con una cantidad de aceite para un solo un día y necesitaban al menos una semana para crear nuevo aceite”, explicó.
El milagro es que ese aceite duró 8 días, por eso Januca dura 8 días y cada día encendemos una nueva luz.

También te puede interesar

Este sitio utiliza cookies para mejorar la experiencia de usuario. Aceptar Ver más