El principal grupo judío de Alemania eligió ayer a su primer líder nacido luego del Holocausto, un empresario de 60 años que prometió focalizar la organización mayormente en la vida contemporánea judía.
Dieter Graumann nació en Israel en 1950 y es hijo de judíos refugiados que se mudaron de a Alemania dos años después.
Luego de su elección unánime de la junta del Consejo Central de Judíos en Frankfurt, el nuevo presidente dijo que quiere enfocarse en los aspectos positivos de la existencia judía en Alemania, incluyendo el “disfrute de la vida”.
“El judaísmo no siempre significa exclusivamente persecución, miseria y catástrofe”, dijo Graumann a principios de noviembre en la ceremonia de conmemoración por la Kristallnacht en Frankfurt.
Como vicepresidente del consejo que representa a los aproximadamente 200.000 judíos de Alemania, Graumann también criticó varias veces a su país por los extenso lazos comerciales que mantiene con Irán, llamándolos “despreciables” y una “desgracia”.
La canciller Ángela Merkel, el ministro de relaciones exteriores Guido Westerwelle y el vocero parlamentario Norbert Lammert felicitaron la elección de Graumann. Lammert dijo que marcaba el comienzo de una nueva era y agregó que esperaba que Graumann no se quedara en el pasado pero que muestre “los variados aspectos de la vida contemporánea judía en Alemania”.
Graumann sucede a Charlotte Knobloch, de 78 años, quien fue testigo de la destrucción nazi en la sinagoga de Munich durante la Kristallnacht de 1938 y sobrevivió la Alemania nazi al esconderse con una familia alemana. Knobloch no buscaba un nuevo mandato como presidenta de la organización.
Graumann, que ha sido vicepresidente del grupo desde el 2006, estudió economía y leyes en Alemania y Gran Bretaña y trabajó por el banco central de Alemania antes de adentrarse en el mercado de los bienes raíces.
La elección de Graumann coincidió con la primera visita oficial del presidente alemán Christian Wulff a Israel.
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