A mediados de 2008, se creó el comedor comunitario llamado Fundación Ahavá. En ese entonces, la situación argentina era desalentadora con la inflación y el incremento de abuelos que concurría por un plato de comida. Sus fundadores, además, veían que la comunidad judía contaba con programas y fundaciones solidarias, entonces decidieron tomar su ejemplo y generar su propia forma de ayudar.
Con mucho esfuerzo, actualmente, la Fundación logra cubrir las necesidades de 250 familias. La mayor parte de los beneficiarios son personas de la tercera edad que asisten al comer y que disfrutan de los diversos talleres que organizan los miembros de la institución.
En declaraciones a la Agencia Judía de Noticias Betina Salmón, miembro de Ahavá contó como surgió el proyecto de la Fundación. “Hace unos años, un grupo de amigos que asistía al Beit Jabad Almagro, vio el trabajo de acción social que se hacia desde ahí y decidieron ayudar a este proyecto. Mi marido, Adrian Kopyto, era uno de ellos y por eso, nos embarcamos los dos juntos”, recordó la integrante.
El nombre de la Fundación significa en hebreo significa AMOR, pero “también proviene del verbo dar”, aclaró Betina. Según ella, “la única forma legitima de amar al prójimo es dando”. Además el lema es `Ayúdanos a ayudar´ ya que “queremos ser un nexo entre los que mas tienen y los que menos tienen”, aclaró la voluntaria.
”Para mi, la Fundación significa aportar mi granito de arena para un mundo mejor. Es despertarme cada mañana y, mas allá de mis obligaciones laborales y de mi familia, saber que tengo un deber con el otro que me necesita y es mi forma de agradecer a Dios por todo lo que me da”, describe Salmón.
Los voluntarios del lugar ejercer distintos roles como el de Betina que es desde allanar el trabajo de las asistentes sociales con cada nueva necesidad que aparece, tratar de conseguir los recursos necesarios hasta ayudar a organizar el evento anual.
La misión del lugar es mejorar la calidad de vida de sus beneficiarios en las áreas de vejez, niñez, salud, educación y vivienda.
Una de las últimas acciones que promovió la Fundación Ahavá, fue repartir bolsas con comida durante las festividades para que las familias de la comunidad puedan celebrar dignamente. Estas bolsas, fueron entregadas el lunes 6 de septiembre en el comedor comunitario de Beit Jabad Almagro, contienen dos kilos de carne, una botella de vino, un tarro de miel, dos latas de atún, velas, arroz, jugo de uva, dos budines, dos jalot y una manzana.
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