No se espera que el viaje de Katsav permita superar las profundas divergencias sobre el conflicto israelí-palestino, pero las dos partes confían en que la reanudación del diálogo ayude a estrechar los lazos bilaterales.
La visita de Estado de Katsav, acompañado de una delegación de empresarios, es la primera que realiza un presidente de Israel a Francia en 16 años.
El presidente israelí, cuyas funciones son ante todo honoríficas, llega mañana lunes a París, para una estancia de cuatro días en la que será recibido con los máximos honores.
Con las banderas con la estrella de David ondeando en los Campos Elíseos, el presidente Jacques Chirac recibirá mañana a Katsav en el Elíseo para una reunión, seguida de una rueda de prensa conjunta, antes de una cena de gala.
El martes, tras un seminario económico y comercial organizado por la patronal Medef y la cámara de comercio franco-israelí, Katsav almorzará con el primer ministro, Jean-Pierre Raffarin, y recibirá un doctorado honoris causa de la universidad de la Sorbona.
El presidente israelí, que durante su estancia se reunirá también con los líderes legislativos y los ministros de Economía e Interior, y que visitará el miércoles la sede del constructor aeronáutico Airbus en Toulouse, celebrará varios actos con la comunidad judía, incluido uno en la Gran Sinagoga de la Victoria.
Katsav ha indicado a medios franceses que espera de su visita «el estrechamiento de los lazos bilaterales, de las cooperaciones de todo tipo, en particular económicas, tecnológicas y científicas».
Aunque «sabe» que Chirac y el Gobierno combaten el antisemitismo, está «inquieto cuando judíos no se sienten libres de caminar por la calle sólo porque son judíos» y «cuando arde una sinagoga».
Chirac, que puede recordar a Katsav que los actos antisemitas en Francia bajaron casi un 40% en 2003, le reafirmará, según el Elíseo, su «determinación absoluta de combatir esta plaga».
En declaraciones a un diario israelí, Chirac recordó su reciente advertencia de que «atacar a un judío es atacar a toda Francia».
La campaña en Israel contra Francia, presentada como el país occidental «más antisemita» y «en proceso de islamización», ha levantado ampollas aquí.
Mientras, en el frente político, las relaciones se han agriado desde la llegada al poder del derechista Ariel Sharon, cuya última visita al Elíseo se remonta al verano de 2001.
«Sobre el tema israelí-palestino, el mensaje de Francia, apegada a la seguridad de Israel, seguirá constante: la paz y la seguridad se obtendrán sólo a través de un arreglo negociado basado en el derecho internacional y en la creación, al lado de Israel, de un Estado palestino viable», recalcó un portavoz del Elíseo.
Tras señalar que «hoy estamos en una situación de vacío y de dificultades políticas» en el Oriente Medio, dijo que París recordará ante Katsav, sus posiciones y verá «cómo reacciona».
La única salida «equitativa y duradera» al conflicto pasa por la aplicación de la «Hoja de Ruta», el estancado plan de paz diseñado por EEUU, la Unión Europea, Rusia y la ONU, afirma Chirac, que aboga por la reanudación del diálogo entre israelíes y palestinas.
Para Katsav, la continuación del terrorismo, que hace «imposible» la reanudación de las negociaciones, y la «inacción» de la Autoridad Nacional Palestina «hacen necesarias» las medidas «unilaterales» y la construcción del polémico muro de separación en Cisjordania.
El trazado del muro «no es conforme al derecho internacional», replica Chirac, para quien la evacuación de 17 colonias judías en Gaza planeada por Sharon sería un «primer paso positivo» en la aplicación de la «Hoja de Ruta», siempre y cuando Israel detenga la colonización en Cisjordania. EFE al/lab
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