El embajador de Chipre en El Líbano, Kyriacos Kouros, anticipó hoy, jueves, que su país no admitirá ser utilizado como escala por el barco libanés que pretende quebrar el bloqueo israelí a la Franja de Gaza.
"Decidimos que no se le permitirá entrar a Chipre, y si entra a algún puerto chipriota, la tripulación y los pasajeros serán deportados a su país de origen", expresó el diplomático según consigna el diario israelí The Jerusalem Post.
El “Miriam” tiene previsto zarpar el domingo desde el Líbano, presuntamente llevando ayuda y mujeres activistas, pero como no puede ir directamente a Gaza porque Beirut está técnicamente en guerra con Israel, debe pasar por un tercer país.
En declaraciones periodísticas, Kouros enfatizó que Chipre tiene una "responsabilidad moral y legal" por lo que ocurre en sus aguas y que la intención de ese barco podría poner vidas en peligro, además de "la paz y la estabilidad regionales".
Sin embargo, Samar al-Hajj, organizadora de la misión supuestamente humanitaria, aseguró que la misma seguirá adelante y explicó que entre 50 y 75 mujeres viajarán en el barco, llamado así en honor a la Virgen María, para entregar una “simbólica” cantidad de medicamentos contra el cáncer, libros y juguetes, que no precisó.
"No somos niñas a quienes pueden indicarles que se queden en casa", desafió después que las fuerzas de seguridad libanesas impidieran que se llevase a cabo una conferencia de prensa en el barco, amarrado en el puerto de Trípoli.
Al-Hajj reclamó que el Presidente, el primer ministro y titular del Parlamento libaneses se negaron a recibirla, deslizando que su misión no contaría con apoyo oficial, sea esto cierto o no.

