El fiscal Alberto Nisman ordenó hoy la citación a declaración testimonial de Claudio Lifschitz, quien fue secretario del ex juez a cargo de la causa por el atentado a la AMIA, en la investigación por irregularidades y posibles encubrimientos en la etapa de instrucción de la causa por el brutal ataque a la mutual judía.
En declaraciones a la Agencia Judía de Noticias (AJN), Nisman confirmó que citó “como testigo” al ex secretario del ex Juan José Galeano para que aclare sus dichos respecto de la desaparición de “unos cassettes” que estarían vinculados con la investigación del atentado.
Lifschitz fue quien luego del atentado producido el 18 de julio de 1994 y en el que murieron 85 personas, denunció a Galeano por numerosos delitos que el ahora ex magistrado habría cometido en la investigación de la causa.
Las acusaciones de Lifschitz se basan en que la SIDE había intervenido líneas telefónicas de células iraníes en la Argentina y que "no sólo no previeron” el atentado, sino que “jamás aportaron nada a la causa".
En el año 2000, el entonces secretario de Galeano denunció ante el Congreso de la Nación las irregularidades imputadas al entonces juez.
También incluyó en las maniobras al ex presidente Carlos Menem, la SIDE y otros funcionarios por "encubrir" el atentado a la mutual judía.
Galeano está procesado en la causa por el posible encubrimiento junto a los ex fiscales Eamon Mullen y José Barbaccia; el ex presidente de la DAIA, Rubén Beraja; el ex jefe de la Secretaría de Inteligencia del Estado de la época menemista, Hugo Anzorreguy, y el reducidor de autos Carlos Telleldín.
El ex presidente argentino Carlos Menem, quien también está imputado en la causa, se negó a declarar hoy ante el juez Ariel Lijo, quien está al frente del caso.
La negativa a declarar de Menem, ocurre dos días después de que Lifschitz, cuyo testimonio fue clave para revelar irregularidades en la instrucción de la causa, denunció haber sido secuestrado y torturado.
El viernes pasado, Lifschitz denunció haber sido capturado por tres hombres que, entre insultos racistas y amenazas, le realizaron cortes en la espalda con las siglas "AMIA" y le marcaron con un soplete una cifra en su antebrazo izquierdo, que sería el número de la causa del atentado a la mutual judía.
GB
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