Rantisi hizo esa petición en declaraciones a la televisión qatarí Al Yazira, tras la entrada de las tropas israelíes con tanques y apoyadas por helicópteros de combate «Apache» en Seyaíe, al norte de Gaza y murieran once palestinos.
Fuentes israelíes informaron de que cinco de los muertos eran agentes de la policía palestina y cuatro militantes armados de HAMAS y de la Yihad Islámica, que tienen su baluarte en ese barrio.
Un joven militante, Karim Basroun, de 22 años, se inmoló al activar una carga explosiva al paso de un tanque israelí al norte de Gaza.
Las fuentes militares israelíes informaron de que sus tropas no sufrieron bajas en los enfrentamientos armados registrados durante la operación a Seyaíe, en la que la resistencia palestina atacó con armas automáticas, granadas y lanzó ocho cargas explosivas, tres ellas desde una mezquita.
En la incursión realizada en Cisjordania, soldados israelíes mataron hoy a un panadero palestino de 32 años en la ciudad de Naplusa.
Rantisi se opone a las conversaciones previstas para principios de la semana próxima entre representantes de los dispositivos de seguridad de Israel y de la ANP, según anticipó recientemente el ministro palestino del Interior, Hani al Hasan.
También trascendió a principios de esta semana que el primer ministro israelí, Ariel Sharón, se entrevistó con el ministro de Finanzas palestino, Salam Fayed, visto en ese país como un posible «primer ministro» de Yaser Arafat al frente de la ANP.
Durante la operación en Seyaíe, que duró seis horas, según fuentes militares, las fuerzas israelíes hicieron volar «cuatro talleres en los que se fabricaban morteros y otras armas» para la resistencia palestina, y destruyeron 32 máquinas.
El general palestino Abdel Razeq al Mayaida dijo a la prensa que el objetivo de la incursión israelí «fue destruir viviendas de activistas palestinos e infraestructuras».
Desde el pasado sábado, cuando en un ataque de integristas islámicos al norte de la franja de Gaza murieron carbonizados cuatro soldados israelíes dentro de un tanque, perdieron la vida en esta zona y en Cisjordania 23 palestinos con los de esta madrugada.
Rantisi responsabilizó indirectamente a Arafat y a las fuerzas de seguridad de la ANP de pretender «entregar la franja de Gaza al enemigo sin combatir».
Fuerzas de seguridad de la ANP procuran desde hace unas semanas impedir ataques de HAMAS con misiles Al Kasam contra poblados del sur de Israel para evitar represalias en Gaza.
HAMAS y la Yihad Islámica son los principales opositores de Arafat y de su Gobierno, y propugnan la continuación del alzamiento contra la ocupación militar en Cisjordania y Gaza, la «Intifada de la mezquita de Al Aqsa», así como de los ataques, incluso de suicidas, contra objetivos civiles en ciudades de Israel.
Por este motivo, fracasaron en El Cairo las conversaciones entre representantes de las facciones de la Intifada a fin de pactar un alto al fuego que permita restablecer las negociaciones de paz, estancadas desde hace más de dos años, con vistas a un futuro Estado palestino independiente en Cisjordania y Gaza con el respaldo de Estados Unidos, la Unión Europea (UE), Rusia y la ONU.
Tras la muerte el sábado anterior de los cuatro soldados israelíes del tanque atacado junto al asentamiento judío de Duguit, el ministro de Defensa Shaúl Mofaz, ex comandante de las Fuerzas Armadas (Tsahal), anunció una escalada contra los «terroristas».
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