La entrevista de esta noche será la segunda que mantengan Sharon y Mitzna desde las elecciones legislativas del pasado 28 de enero, en las que el Likud consiguió un avance sin precedentes –aunque insuficiente para gobernar en solitario– y los laboristas sufrieron una histórica derrota.
Durante la campaña electoral, Mitzna aseguró una y otra vez que no tenía la intención de entrar en un gobierno de unidad nacional con Sharon, tal y como habían hecho los laboristas en anteriores gabinetes. En la primera reunión con el líder del Likud tras los comicios, celebrada hace dos semanas, Mitzna se mostró convencido de que no existían bases para formar coalición.
A la reunión de esta noche asistirá el jefe del equipo negociador del Likud, Uri Shani, uno de los más fervientes defensores del proyecto de unidad nacional, pero no los ministros de Defensa, Shaul Mofaz, y Finanzas, Silvan Shalom, que, según fuentes del Likud, fueron vetados por el líder laborista.
Según estas fuentes, Mitzna había asegurado que su presencia en la entrevista le obligaría a ir acompañado de Simon Peres y Benjamín ben Eliezer, los dos laboristas que participaron en el anterior gabinete de Sharon, el primero como ministro de Exteriores y el segundo en la cartera de Defensa. Sin embargo, fuentes de la oficina del líder laborista desmintieron estas informaciones.
En caso de que Sharon no consiga convencer a Mitzna, deberá elegir durante los próximos días entre las dos posibilidades que se le presentan: un gobierno con el centrista Shinui, el Partido Nacional Religioso, Unión Nacional y tal vez Una Nación; o unirse a los ultraortodoxos del Shas y Judaísmo Unificado de la Torá prescindiendo del Shinui.
Fte E.Press

