Itongadol/Agencia AJN.- 50 sobrevivientes de la Shoá de todo el mundo se unieron hoy a miles de personas en Marcha por la Vida, un evento anual que se realiza en el ex campo de concentración de Auschwitz en Polonia, en memoria de los 6 millones de judíos asesinados por la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial.
Algunos supervivientes viajaron desde Israel, a pesar de las dificultades logísticas causadas por las restricciones en el espacio aéreo relacionadas con la guerra con Irán, informaron los organizadores.
Revital Yakin Krakovsky, subdirectora ejecutiva de la organización Marcha por la Vida Internacional, advirtió que el antisemitismo sigue vivo a pesar de las lecciones de la Shoá.
«Desde (la masacre perpetrada por terroristas palestinos en 2023,) el 7 de Octubre, el antisemitismo ha aumentado y se está extendiendo por todas partes. La magnitud y la normalización de ese odio evocan los tiempos oscuros que hemos vivido y, precisamente hoy, sabemos cómo terminó», afirmó.
La marcha tuvo lugar en Iom HaShoá Vehagvurá, el Día de la Shoá y el Heroísmo, según el calendario judío.
Comenzó en Auschwitz y terminó a 3 kilómetros de distancia, en Birkenau, adonde judíos de toda Europa fueron transportados en tren y asesinados en cámaras de gas.
Entre los asistentes se encontraban supervivientes de recientes ataques antisemitas, incluido el tiroteo masivo de diciembre en el que 15 personas murieron durante una celebración de Jánuca en la playa Bondi de Sídney, Australia.
Hannah Abesidon, hija de Tibor Weitzen, asesinado a los 78 años en esa ocasión, dijo: «Mi padre no lo logró (sobrevivir a la Shoá) porque era judío. Empieza con los judíos, pero no termina con los judíos».
La marcha anual, que cumplió 38 años, suele atraer a miles de participantes, incluidos estudiantes, líderes comunitarios y políticos judíos.

