Itongadol/Agencia AJN.- El ejército de Estados Unidos confirmó que 399 de sus efectivos resultaron heridos desde el inicio de la guerra contra Irán, según una actualización difundida por el Comando Central de Estados Unidos. La cifra refleja un aumento respecto del último balance oficial y da cuenta de la intensidad sostenida de las operaciones militares en la región.
El dato fue proporcionado por el portavoz del comando, el capitán Tim Hawkins, quien precisó que tres de los militares presentan heridas graves. En el informe previo, publicado dos semanas atrás, se habían contabilizado 348 heridos, de los cuales seis estaban en estado crítico, lo que sugiere cambios en la evolución clínica de algunos de los afectados o en los criterios de clasificación.
Sin embargo, las autoridades militares no ofrecieron detalles sobre la naturaleza de las heridas ni sobre los frentes específicos en los que se produjeron, en línea con la política habitual de limitar la información operativa durante el conflicto.
A pesar del incremento en el número total de heridos, el comando destacó que 354 soldados ya se reintegraron a sus funciones, un dato que busca reflejar la capacidad de recuperación operativa de las fuerzas desplegadas.
En paralelo, el número de militares estadounidenses muertos en combate se mantiene en 13 desde el inicio de la guerra, una cifra que, aunque significativamente menor en comparación con los heridos, subraya los riesgos constantes que enfrentan las tropas en el terreno.
El nuevo balance se conoce en un contexto de escalada regional que ha incluido ataques a infraestructuras estratégicas, operaciones aéreas de largo alcance y una creciente tensión en puntos clave como el Estrecho de Ormuz. En ese escenario, las fuerzas estadounidenses continúan desplegadas en múltiples frentes, tanto en tareas ofensivas como defensivas.
Si bien no se especificaron las causas exactas de las lesiones, fuentes militares han señalado en informes previos que muchas de ellas están vinculadas a explosiones, ataques con misiles y operaciones en zonas de combate activo, lo que refleja la complejidad y el alcance del enfrentamiento.
El Comando Central de Estados Unidos anticipó que continuará actualizando las cifras a medida que evolucione la situación en el terreno, mientras Washington mantiene su estrategia militar y diplomática frente a Teherán.

