Itongadol.- Decenas de miles de personas se reunieron este sábado por la noche cerca de la residencia del primer ministro Benjamín Netanyahu en Jerusalem, en una manifestación organizada por las familias de los rehenes que permanecen cautivos en la Franja de Gaza, en la que se acusó al primer ministro de sacrificar voluntariamente a sus seres queridos en un intento por aferrarse al poder.
La protesta masiva, realizada en la capital, a diferencia de la mayoría de las concentraciones semanales que se celebran en Tel Aviv, se organizó a la sombra del plan de las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) de tomar la ciudad de Gaza, en el norte de la Franja, donde se cree que se encuentran algunos de los 48 rehenes restantes.
Las IDF siguen adelante con la operación por orden del Gobierno, a pesar de la oposición ampliamente difundida de altos cargos de Defensa, que evaluaron que la campaña podría poner aún más en peligro la vida de los rehenes.
Los manifestantes partieron del puente Chords, cerca de la entrada a Jerusalem, hacia la residencia de Netanyahu en la calle Azza, con múltiples carteles en los que se leía: ‘‘Gobierno de la sombra de la muerte’’ y ‘‘¿Por qué siguen en Gaza?’’.
Mientras caminaban, Ora Rubinstein, tía del rehén de Hamás Bar Kuperstein, se dirigió directamente a Netanyahu diciendo que ‘‘no somos anarquistas, no somos de derechas, ni de izquierdas, somos familias, y nuestra demanda es que los devuelva a todos [los rehenes], ahora mismo’’.

La policía, por su parte, flanqueó a los manifestantes y cerró las calles para la procesión. Por si acaso, los agentes habían llevado un cañón de agua a una intersección por la que pasaron los manifestantes, pero no lo utilizaron.
Mientras tanto, una multitud esperaba a los manifestantes en la plaza de París, a menos de un kilómetro de la casa de Netanyahu, para la principal protesta de la noche.
Los organizadores de la movilización aseguraron que la manifestación de Jerusalem buscó enviar un mensaje directo al primer ministro en su residencia oficial, en un intento por aumentar la presión política sobre el Gobierno. Además, señalaron que la magnitud de la concentración refleja el creciente descontento social con la gestión de la crisis de los rehenes, en medio de acusaciones de que el premier israelí prioriza su supervivencia política sobre la seguridad de los cautivos.
En ese sentido, muchos de los familiares remarcaron que se sienten ignorados por las autoridades y que sus reclamos se transformaron en un clamor nacional.
En paralelo, los grupos de oposición aprovecharon la movilización para redoblar sus críticas contra el Gobierno, calificando la política de Netanyahu como “fallida y peligrosa” tanto en el frente militar como en el diplomático.

