Itongadol/Agencia AJN.- Un misil balístico lanzado desde Irán cayó en las cercanías de Beirut, provocando daños y dejando heridos leves, en un episodio que se produce en paralelo a la decisión del gobierno libanés de expulsar al embajador iraní y escalar la tensión diplomática entre ambos países.
Según informaron Las Fuerzas de Defensa de Israel, el proyectil fue parte de los lanzamientos realizados durante la jornada contra el Estado israelí y terminó cayendo en Beirut. “Tras una revisión y en base a los datos disponibles, un misil balístico lanzado por el régimen terrorista iraní cayó en Beirut”, indicó el ejército en un comunicado.
Fuentes de seguridad libanesas citadas por Reuters señalaron que el misil habría sido interceptado sobre Líbano por un “buque naval extranjero”, en aparente referencia a Estados Unidos. Como consecuencia, fragmentos del proyectil impactaron en localidades al norte de Beirut, causando heridas leves, según medios locales.

En paralelo, reportes indicaron que el misil se desintegró en el aire, dispersando restos en distintas zonas. El diario An-Nahar sostuvo que una evaluación preliminar en Líbano sugería que el objetivo podría haber sido la embajada de Estados Unidos en Awkar o la base de Hamat, en el Monte Líbano.
No obstante, un alto funcionario estadounidense contradijo esa versión y aseguró que, según la evaluación militar de Washington, el misil no estaba destinado a Líbano. De acuerdo con esa fuente, el blanco más probable habría sido Chipre, aunque el proyectil se fragmentó antes de llegar.
El incidente se produjo en el marco de una jornada de múltiples ataques en la región. En uno de ellos, un médico de la comunidad beduina resultó gravemente herido en el sur de Israel, mientras que su esposa y sus dos hijos pequeños sufrieron lesiones leves tras el impacto de otro misil iraní.
El profesional, que trabaja en el Hospital Soroka, había regresado a su hogar luego de una extensa guardia cuando ocurrió el ataque. Equipos de Magen David Adom asistieron a las víctimas y las trasladaron al hospital.
Durante ese episodio, se activaron sirenas en el Néguev y en comunidades cercanas a la Franja de Gaza. La sucesión de ataques y la dispersión de impactos fuera de los objetivos previstos refuerzan la preocupación por una escalada regional de mayor alcance.
En este contexto, el gobierno de Líbano anunció la expulsión del embajador iraní, Mohammad Reza Shibani, al declararlo “persona non grata” y ordenarle abandonar el país antes del 29 de marzo. La decisión fue comunicada por el canciller Youssef Raggi, quien denunció violaciones a las normas diplomáticas por parte de Teherán.
Además, el gobierno libanés convocó a su propio embajador en Irán para consultas, en una señal de fuerte deterioro en la relación bilateral.
Las autoridades libanesas sostienen que el país fue arrastrado al conflicto por la organización Hezbollah, que continuó lanzando ataques contra Israel pese a las exigencias internas de desarme. Esta situación derivó en una intensa campaña de bombardeos y operaciones terrestres en el sur del Líbano, así como en el desplazamiento de más de un millón de personas.
La coincidencia entre el incidente del misil en Beirut y la crisis diplomática con Irán expone el creciente nivel de tensión interna en Líbano y refuerza el riesgo de una expansión aún mayor del conflicto en la región.

