Itongadol/Agencia AJN.- El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, planea viajar a El Cairo para mantener un encuentro con el presidente egipcio, Abdel-Fattah el-Sissi, y firmar un acuerdo multimillonario para suministrar gas natural a Egipto, buscando presentar la visita como histórica.
Así lo informó este viernes el medio de comunicación hebreo The Times of Israel, citando a una fuente diplomática estadounidense familiarizada con los preparativos. Según el reporte, los funcionarios israelíes estuvieron trabajando en los planes del viaje con altos diplomáticos estadounidenses.
A su vez, el premier israelí también pretende lograr un importante éxito diplomático y mediático antes de las elecciones en Israel, con el objetivo de desviar la atención de las polémicas internas.
En las últimas semanas, múltiples informes señalaron que Estados Unidos buscaba celebrar una cumbre trilateral entre el presidente estadounidense Donald Trump, Netanyahu y Sissi durante la visita prevista de Netanyahu a Florida el 29 de diciembre.
Tras alcanzarse el alto el fuego en la Franja de Gaza, Sissi invitó a Netanyahu a viajar con Trump desde Jerusalem el 13 de octubre a una cumbre en Sharm el-Sheikh —una invitación de último momento mediada por Trump—, pero el premier israelí rechazó el viaje alegando la festividad de Simjat Torá.
Aparentemente, el embajador de Israel en Estados Unidos, Yechiel Leiter, es quien encabeza los esfuerzos para organizar la posible cumbre en El Cairo.
Leiter asumió el rol de enlace principal de Netanyahu con Washington y con los Estados árabes, incluidos Siria y Líbano, después de que el exministro de Asuntos Estratégicos Ron Dermer renunciara a su cargo el mes pasado.
Netanyahu ya visitó Egipto dos veces en el pasado, durante el gobierno del fallecido presidente Hosni Mubarak. Su última visita oficial de Estado fue hace 15 años, en enero de 2011. Otros viajes se realizaron de forma secreta.
Las relaciones entre Israel y Egipto se tensaron desde que comenzó la guerra en Gaza, tras la masacre de Hamás del 7 de octubre de 2023, sin contacto diplomático entre El Cairo y Jerusalem durante dos años, salvo la coordinación de seguridad en curso, especialmente entre los servicios de inteligencia egipcios e israelíes en el tema de los rehenes.
En los últimos meses también se generaron desacuerdos sobre la gestión del cruce fronterizo de Rafah, la cuestión de recibir refugiados de la Franja y la posible participación egipcia en la Fuerza Internacional de Estabilización (ISF, por sus siglas en inglés) prevista para el enclave costero palestino.
Asimismo, recientemente, la relación se vio todavía más afectada por los intentos de contrabando desde Egipto hacia Israel mediante drones.
El acuerdo de gas a largo plazo, valorado en 35.000 millones de dólares, sigue siendo complicado a pesar de los claros incentivos económicos para ambas partes. En ese sentido, el ministro de Energía de Israel, Eli Cohen, advirtió que tales exportaciones puedan agotar las reservas de gas natural de Israel y dañar la seguridad energética interna, por lo que retrasó la transacción.
“No permitiré que Netanyahu firme un acuerdo hasta que todos los detalles estén resueltos, incluidas las diferencias de seguridad que tenemos con los egipcios”, expresó Cohen.
Netanyahu, por su parte, considera que el acuerdo es una oportunidad para demostrar que está reforzando y ampliando los acuerdos de paz de Israel con sus países vecinos tras la guerra, y para argumentar que el pacto impulsa su visión de largo plazo de aprovechar los recursos de gas de Israel para asegurar ingresos estatales sostenidos.

