Itongadol/Agencia AJN.- El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, aseguró que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) continúan atacando a los terroristas de Hamás ocultos en los túneles del sur de la Franja de Gaza y que las operaciones dentro de la denominada Línea Amarilla —el área bajo control israelí— se desarrollan “sin ninguna limitación”.
La declaración llega en medio de informes sobre la posibilidad de que Israel permita el retiro de unos 200 combatientes de Hamás atrapados en túneles bajo Rafah, hacia zonas controladas por la organización islamista, una medida que habría sido impulsada por Estados Unidos en el marco de los esfuerzos para avanzar hacia una nueva etapa del plan de alto el fuego propuesto por Donald Trump.
“La política de Israel en Gaza es clara: las FDI están operando para destruir los túneles y eliminar a los terroristas de Hamás sin ninguna limitación dentro del área amarilla bajo nuestro control”, declaró Katz.
“El objetivo, además de devolver a todos los rehenes y a los caídos, es desarmar a Hamás y desmilitarizar Gaza”, agregó el ministro.
200 combatientes atrapados bajo Rafah
Fuentes de defensa israelíes estiman que unos 200 operativos de Hamás permanecen en sistemas de túneles bajo zonas del sur de Gaza ahora controladas por las FDI, particularmente en Rafah. Se cree que muchos de ellos están aislados y sin posibilidad de desplazarse hacia el interior de Gaza sin exponerse al fuego israelí.
El escenario plantea un dilema táctico y político: permitir o no su salida a cambio de garantías de desarme o concesiones humanitarias. Según el Canal 12 israelí, Washington estaría presionando a Jerusalén para autorizar el paso seguro de esos hombres, dentro de un paquete más amplio de medidas para consolidar la tregua parcial vigente y habilitar la entrada de ayuda humanitaria al enclave.
Sin embargo, el primer ministro Benjamin Netanyahu habría rechazado de plano esa posibilidad. “No habrá paso seguro para terroristas de Hamás”, señaló un funcionario israelí en declaraciones atribuidas a la Oficina del Primer Ministro. Netanyahu mantiene su postura de que ningún miembro de Hamás puede salir indemne sin antes desarmarse completamente, y que cualquier acuerdo debe incluir pasos verificables hacia la desmilitarización total de la Franja.
Condiciones militares y el caso Hadar Goldin
El jefe del Estado Mayor de las FDI, teniente general Eyal Zamir, recomendó que, en caso de considerar alguna forma de paso limitado, Israel condicione cualquier movimiento de los terroristas a la devolución del cuerpo del teniente Hadar Goldin, muerto en combate en 2014 durante la operación Margen Protector. El cuerpo del oficial ha permanecido en manos de Hamás desde entonces, y su restitución ha sido una demanda constante de Jerusalén en todas las negociaciones indirectas.
Fuentes militares señalan que las operaciones de rastreo y destrucción de túneles continúan en el sur de Gaza, especialmente en las áreas cercanas a Rafah y a lo largo de la frontera con Egipto, donde las FDI mantienen un control operativo total desde el inicio del alto el fuego. Katz enfatizó que “ningún terrorista de Hamás puede considerarse fuera del alcance de las FDI”, y que Israel seguirá actuando contra la infraestructura subterránea del grupo “hasta lograr su neutralización completa”.
Contexto político y diplomático
La discusión sobre el futuro de los combatientes atrapados en Rafah coincide con el reacomodamiento diplomático en Medio Oriente, tras la reactivación de los Acuerdos de Abraham impulsados por la administración Trump. Estados Unidos busca que los avances en el frente humanitario en Gaza faciliten el ingreso de Arabia Saudita a ese marco de normalización con Israel, lo que otorgaría un importante rédito político tanto a Trump como a Netanyahu.
Sin embargo, la presión para mostrar gestos de “flexibilidad” hacia mediadores internacionales ha generado tensiones dentro del gabinete israelí. Ministros como Itamar Ben-Gvir y Bezalel Smotrich han advertido que cualquier concesión a Hamás representaría una “peligrosa señal de debilidad” y un golpe a la moral de las tropas israelíes desplegadas en el terreno.
Por ahora, tanto Netanyahu como Katz parecen coincidir en mantener una postura firme y sin concesiones frente a Hamás, reafirmando que la prioridad de Israel sigue siendo eliminar la amenaza terrorista, recuperar a los rehenes y garantizar la seguridad de sus soldados en el sur de Gaza.

