Itongadol/Agencia AJN.- El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), teniente general Eyal Zamir, declaró que solo considerará permitir la salida de unos 200 operativos de Hamás atrapados en Rafah si el grupo entrega los restos del soldado caído Hadar Goldin, retenidos en Gaza desde 2014.
Según fuentes militares, los combatientes permanecen en una red de túneles situada más allá de la “línea amarilla”, dentro del área bajo control israelí, desde la entrada en vigor del alto el fuego. “Ningún terrorista saldrá vivo de Rafah sin la devolución del cuerpo del soldado caído”, advirtió Zamir.
Fuentes políticas citadas por Ynet confirmaron que el primer ministro Benjamin Netanyahu había evaluado permitir que los terroristas cruzaran hacia territorio controlado por Hamás, aunque posteriormente un alto funcionario lo negó: “Eso no sucederá”. Según tres fuentes del gabinete, Netanyahu habría considerado la medida como parte de un intento por recuperar los cuerpos de soldados israelíes y consolidar la presencia israelí al oeste de la línea, pero sin llegar a una decisión formal.

La filtración sobre esa posibilidad provocó fuertes críticas dentro del gobierno. El ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, calificó la idea como “una locura total”, mientras que el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, también la rechazó abiertamente. La familia del sargento Efi Feldbaum, muerto en combate en Rafah la semana anterior, expresó su indignación: “Esto es una locura, señor primer ministro. Deténgalo”, escribió Smotrich en redes.
Ante la reacción, la oficina del primer ministro emitió un comunicado en el que negó haber considerado liberar a los combatientes de Hamás: “El primer ministro no evaluó permitir su paso; se mantiene firme en el marco establecido”. También rechazó la existencia de cualquier “acuerdo” con Hamás que implicara intercambiar prisioneros por los cuerpos de soldados israelíes.
Los aproximadamente 200 combatientes de Hamás atrapados en el barrio de Jenina, en Rafah, se encuentran entre cientos —posiblemente miles— de palestinos que quedaron bloqueados entre la frontera israelí y la línea de retirada inicial establecida en el acuerdo de alto el fuego. Las FDI han estado operando en esa zona para destruir túneles de Hamás, aunque esas misiones han derivado en enfrentamientos mortales.
En días recientes, Israel permitió que representantes de Hamás, bajo supervisión del Comité Internacional de la Cruz Roja, buscaran restos en el lado israelí de la línea. El fin de semana, el grupo devolvió los cuerpos de tres rehenes: el coronel Assaf Hamami, el capitán Omer Naotra y el sargento Oz Daniel, encontrados en la zona oriental de Khan Younis, donde fueron asesinados y secuestrados durante los ataques del 7 de octubre.
En otros sectores de Rafah, como el enclave de Bani Suhaila, aún permanecen docenas de miembros de Hamás. Zamir habría recomendado eliminar a todos los terroristas detectados en estas zonas y continuar con la búsqueda de túneles. Sin embargo, surgió una posible oportunidad de negociación: Hamás ofreció devolver los restos de soldados israelíes a cambio de paso seguro para sus 200 combatientes atrapados. Netanyahu habría considerado brevemente la propuesta, pero desistió tras las presiones internas y amenazas dentro de la coalición.
Fuentes de seguridad israelíes estiman que Hamás solo conoce la ubicación de tres o cuatro de los ocho soldados aún desaparecidos en Gaza. “Si declaran no tener más información, se convocará una evaluación política y de seguridad especial”, explicó un alto funcionario de Defensa. “Entonces sabremos si mienten o realmente desconocen dónde están los demás cuerpos”.
Horas antes, las FDI y el Shin Bet informaron que la Cruz Roja transfirió a Israel un ataúd con los restos de otro soldado caído, posteriormente identificado como el sargento Itay Chen, gracias a la cooperación entre el Instituto Nacional de Medicina Forense, la Policía de Israel y la Rabinato Militar.
En paralelo, Hamás afirmó haber hallado otro cuerpo en el barrio de Shuja’iyya, en Ciudad de Gaza, durante operativos supervisados por la Cruz Roja. “El uso de maquinaria de ingeniería y la presencia internacional han acelerado la recuperación de restos”, indicó el grupo.
Familiares de los ocho soldados cuyos cuerpos siguen en manos de Hamás se reunieron con el enviado para asuntos de rehenes, Gal Hirsch. Ayelet Goldin, hermana de Hadar Goldin, reclamó una reunión directa con el primer ministro: “Llevamos semanas pidiéndola. Queremos mirarlo a los ojos y asegurarnos de que entiende que es deber de Israel traer de vuelta a todos los cautivos y a los caídos”.

