Itongadol/Agencia AJN.- Las autoridades iraníes anunciaron la detención de un supuesto “afiliado al Mossad” en el marco de las protestas que se extienden por todo el país contra el régimen islámico. Según informó la agencia semioficial Tasnim, el individuo fue “identificado y arrestado mientras operaba de manera encubierta entre los disturbios en Teherán”.
De acuerdo con la versión oficial, el detenido habría confesado haber sido reclutado y entrenado por el Mossad, además de mantener comunicaciones activas con la inteligencia israelí. Tasnim sostuvo que el sospechoso declaró haber recibido instrucciones para acudir inicialmente a viviendas particulares, aunque posteriormente sus “operaciones” habrían sido trasladadas a mercados y zonas concurridas.
Imágenes difundidas por las autoridades muestran al presunto agente con esposas sueltas, sentado en una habitación con un solo guardia presente, mientras sobre una mesa se exhiben armas y municiones supuestamente incautadas durante el arresto.
En paralelo, el ministro de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones de Irán, Sattar Hashemi, afirmó que el régimen fue blanco de un ciberataque lanzado desde “más de 120.000 fuentes en todo el mundo”, según consignó el medio Tabnak. El funcionario aseguró que el ataque fue “completamente neutralizado”.
Sin embargo, un día después, Hashemi abordó el impacto del corte y las restricciones de internet que afectan al país en medio de las protestas. Reconoció que “más de 10 millones de ciudadanos tienen su vida y su sustento afectados directa o indirectamente por la infraestructura de comunicaciones”, y admitió que existe una fuerte preocupación por el daño económico que provocan las interrupciones del servicio.
“Las personas tienen demandas y protestas, pero al mismo tiempo hay una seria preocupación por el impacto sobre los negocios cuando se interrumpe o desconecta internet”, señaló. Según el ministro, las restricciones no serían permanentes, sino medidas sujetas a “circunstancias específicas”, adoptadas —afirmó— considerando la seguridad, el sustento económico y la protección de la población civil.
Mientras tanto, estudiantes universitarios denunciaron una intensificación de la represión. Tres estudiantes iraníes declararon al canal N12 que personal armado de la Guardia Revolucionaria Islámica ingresó a campus universitarios durante las protestas, con la anuencia de las autoridades académicas, que —según relataron— cooperan con el régimen.
Los estudiantes explicaron que, si bien la ley iraní prohíbe el ingreso de fuerzas militares y policiales a las universidades, el régimen sorteó esa restricción enterrando a supuestos “mártires” dentro de los campus, lo que permite a la Guardia Revolucionaria alegar que protege esos sitios.
Según los testimonios, cuando las fuerzas de seguridad consideran que no pueden ingresar abiertamente, infiltran agentes para identificar a los manifestantes más activos, quienes luego son atacados y detenidos fuera del campus, en residencias estudiantiles o incluso en sus hogares.
“La represión siempre responde incluso a la protesta más pequeña con mano de hierro”, afirmó uno de los estudiantes. Otro reclamó apoyo internacional: “Espero que el pueblo de Israel y las personas libres del mundo escuchen nuestra voz y no permitan que se reduzca nuestra revolución a una simple protesta económica”.
En el plano académico, Ali Sharifi-Zarchi, profesor del grupo de Inteligencia Artificial y Bioinformática de la Universidad Tecnológica Sharif, utilizó su cuenta personal en X para publicar mensajes contra el régimen, incluyendo llamados a elecciones genuinas, libres y transparentes. La Universidad Sharif es una institución pública financiada por el Estado iraní.
Las protestas también se reflejan en las calles. Imágenes difundidas por el medio opositor Iran International muestran manifestantes en Teherán coreando consignas contra el líder supremo, Ali Khamenei, como “¡Muerte al dictador!”, junto con llamados al regreso del príncipe heredero Reza Pahlavi. En otras ciudades, como Isfahán, se observaron grafitis con frases como “Larga vida al Sha” y “Muerte a Khamenei”.
Otros videos muestran la quema de un cartel en homenaje a Qasem Soleimani, ex comandante de la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria, en la ciudad de Mashhad. Asimismo, la Unión Nacional por la Democracia en Irán difundió imágenes que mostrarían a fuerzas del régimen irrumpiendo violentamente en un hospital de la provincia de Ilam, disparando gases lacrimógenos e intentando arrestar a pacientes sospechados de participar en las protestas.
En este contexto, el jefe del Poder Judicial iraní endureció el discurso oficial al advertir que no habrá indulgencia. “Esta vez no mostraremos ninguna misericordia con los alborotadores”, escribió en su cuenta oficial en X. “No se puede tolerar ni mostrar clemencia hacia quien busque perturbar la seguridad y la paz del pueblo”, agregó.

