Itongadol/Agencia AJN.- Irán afirmó que el Estrecho de Ormuz permanecerá cerrado hasta que Estados Unidos acepte las condiciones planteadas por Teherán en el marco de las negociaciones sobre el futuro de la estratégica vía marítima, por donde antes del inicio de la guerra transitaba cerca del 20% del comercio mundial de petróleo y gas natural licuado.
La advertencia fue realizada por la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), que sostuvo que Irán y Omán alcanzaron entendimientos sobre el reparto de las aguas del estrecho y los ingresos derivados de su utilización. Sin embargo, horas más tarde una fuente iraní de alto rango señaló que el acuerdo todavía no está finalizado y que ambas partes continúan trabajando en los detalles.
Según el portavoz de la Guardia Revolucionaria, Hossein Mohebbi, las conversaciones entre Teherán y Mascate se desarrollan desde hace aproximadamente un mes y permitieron avances considerados satisfactorios por ambas partes.
“El Estrecho de Ormuz pertenece a Irán y al país de Omán. Hemos estado negociando durante cerca de un mes y hemos alcanzado resultados aceptables para ambos lados”, declaró Mohebbi a medios estatales iraníes.
El funcionario aseguró que se alcanzaron acuerdos respecto a la participación de cada país en las aguas del estrecho y en los ingresos generados por su funcionamiento, aunque no ofreció detalles concretos sobre los términos pactados.
Acusaciones contra Washington
La Guardia Revolucionaria acusó a Estados Unidos de obstaculizar las negociaciones entre Irán y Omán, argumentando que esa intervención ha retrasado la concreción de un acuerdo definitivo.
“Si Estados Unidos deja de interferir y regresa al acuerdo, podremos abrir el Estrecho de Ormuz dentro del marco alcanzado. Si no acepta nuestras condiciones, el estrecho no será abierto bajo ninguna circunstancia”, afirmó Mohebbi.
El Estrecho de Ormuz se ha convertido en uno de los principales focos de tensión desde el inicio de la guerra en febrero. La reducción del tráfico marítimo provocó fuertes alteraciones en los mercados energéticos internacionales y contribuyó a un incremento sostenido de los precios del petróleo y del gas.
Irán denuncia una campaña de presión económica
En paralelo, el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araqchi, volvió a cuestionar las sanciones impulsadas por Washington. En una carta enviada a las Naciones Unidas, denunció que las medidas estadounidenses constituyen un castigo colectivo para la población iraní al restringir el acceso a bienes esenciales.
“O defendemos los principios de igualdad soberana, no injerencia y respeto por los derechos soberanos de los Estados, o nos rendimos ante el unilateralismo y la intimidación de un Estado fuera de control”, escribió Araqchi.
Aunque los enfrentamientos directos entre Estados Unidos e Irán disminuyeron en las últimas semanas, los esfuerzos diplomáticos para alcanzar un acuerdo de paz permanecen estancados y la navegación por el Estrecho de Ormuz continúa siendo considerada de alto riesgo.
Persisten las tensiones en la región
Irán anunció recientemente una lista negra de 45 embarcaciones, en un intento por frenar operaciones de transferencia de carga entre buques utilizadas para sortear las restricciones impuestas en la zona. Algunas compañías navieras ya evalúan dejar de utilizar las embarcaciones incluidas en esa lista.
Por su parte, Estados Unidos advirtió que podría sancionar a países que continúen manteniendo relaciones comerciales con Irán, aunque aclaró que no aplicará esas medidas de manera inmediata.
En medio de las señales contradictorias entre amenazas y negociaciones, los mercados energéticos reaccionaron con cautela. Los precios internacionales del petróleo registraron una caída por tercer día consecutivo ante la expectativa de nuevos intentos de mediación para poner fin al conflicto iniciado el 28 de febrero tras los ataques estadounidenses e israelíes contra territorio iraní.

