Itongadol.- El jefe del Consejo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Larijani, aseguró este miércoles que su país seguirá prestando apoyo al Líbano luego de que Beirut ordenara al ejército elaborar un plan para desarmar al grupo terrorista Hezbollah, respaldado por Teherán.
Larijani, el máximo responsable de la seguridad de la República Islámica, fue recibido en el Aeropuerto Internacional Rafik de la capital libanesa por decenas de partidarios de Hezbollah, que le lanzaron arroz en señal de bienvenida.
‘‘Si el pueblo libanés está sufriendo, nosotros en Irán también sentiremos ese dolor y apoyaremos al querido pueblo del Líbano en todas las circunstancias’’, expresó Larijani a los periodistas, tras aterrizar en Beirut.
Durante su estadía en el Líbano el funcionario iraní tiene previsto reunirse con el presidente Joseph Aoun y el primer ministro Nawaf Salam, así como con el presidente del Parlamento, Nabih Berri, cercano a Hezbollah.
Cabe destacar que Hezbollah forma parte del llamado ‘‘eje de la resistencia’’ de Irán, una red de grupos armados de la región, entre los que se incluyen Hamás en la Franja de Gaza y los rebeldes Hutíes de Yemen, que llevaron a cabo numerosos ataques contra Israel.
Con respecto a Hezbollah, se cree que Teherán armó al grupo terrorista con misiles y otras armas utilizadas contra Israel desde el sur del Líbano.
La visita de Larijani a Beirut se produce en un momento de fuerte tensión interna, ya que la iniciativa para desarmar a Hezbollah generó divisiones en el Gobierno libanés y entre los principales partidos. Para algunos, la llegada del jefe del Consejo de Seguridad Nacional de Irán es un mensaje de respaldo explícito al grupo chií y una advertencia a quienes impulsan la medida.
Desde Israel, autoridades militares interpretaron la presencia de Larijani como un gesto de reafirmación de la alianza entre Teherán y Hezbollah, en un contexto de creciente hostilidad en la frontera norte.
Según diversos reportes publicados en los medios de comunicación hebreos, la visita podría ir acompañada de un incremento en el suministro de armas y fondos al grupo, lo que aumentaría el riesgo de una escalada militar en los próximos meses.

