Itongadol.- El alto dirigente de Hamás y jefe negociador del grupo terrorista, Khalil al-Hayya, aseguró que la organización recibió garantías directas de Estados Unidos y de los mediadores regionales de que la guerra con Israel “ha terminado de manera indefinida”. Las declaraciones fueron realizadas en su primer discurso público tras el anuncio del acuerdo de alto el fuego, que contempla el fin de las hostilidades, la retirada israelí de la Franja de Gaza y un intercambio de prisioneros.
“Actuamos con responsabilidad frente al plan del presidente [Donald] Trump”, declaró al-Hayya. “Hoy anunciamos un acuerdo para poner fin a la guerra, que incluye la retirada de [Israel] de la Franja y la realización de un intercambio de prisioneros. Recibimos garantías de los mediadores y de los estadounidenses de que el conflicto ha concluido definitivamente”.

El acuerdo, alcanzado tras meses de intensas negociaciones, prevé fases posteriores que todavía deben definirse, entre ellas el proceso de desarme progresivo de Hamás y la retirada completa de las Fuerzas de Defensa de Israel de todo el territorio de Gaza. Aunque esos puntos aún están por discutirse, el ministro de Asuntos Exteriores israelí, Gideon Sa’ar, adelantó más temprano que “Israel no se prepara para reanudar la guerra”, una señal de que las condiciones iniciales del cese de fuego se están cumpliendo.
Durante su discurso, al-Hayya agradeció a los países de la región que actuaron como mediadores —Egipto, Qatar y Turquía—, así como a Irán y Yemen, ambos considerados aliados del movimiento islamista y miembros del eje de apoyo iraní. “Extendemos nuestro reconocimiento a los países hermanos que acompañaron este proceso y defendieron la causa palestina”, afirmó. Irán, principal enemigo regional de Israel, ha sido un patrocinador clave de Hamás tanto política como militarmente, mientras que Yemen alberga a los hutíes, otro grupo respaldado por Teherán que ha lanzado repetidos ataques con misiles contra territorio israelí.
Al-Hayya también confirmó que el acuerdo incluye la liberación de 250 prisioneros palestinos condenados a cadena perpetua y otros 1.700 detenidos originarios de la Franja de Gaza, encarcelados tras el ataque terrorista del 7 de octubre de 2023. Según explicó, la liberación de estos reclusos formará parte de las primeras fases del intercambio humanitario acordado.
En una parte más emotiva de su discurso, el dirigente recordó a los combatientes de Hamás que murieron durante la guerra. “Así como fueron hombres en el campo de batalla, también lo fuimos en la mesa de negociación”, expresó, buscando enmarcar el acuerdo como una victoria política y moral para la organización.
El discurso de al-Hayya parece buscar proyectar una imagen de fortaleza y legitimidad para Hamás tras meses de devastación en Gaza y bajo una fuerte presión internacional para aceptar un alto el fuego. Sin embargo, fuentes israelíes y estadounidenses han advertido que la implementación plena del acuerdo dependerá del cumplimiento verificable de las condiciones impuestas, entre ellas el cese total de los ataques desde la Franja y el inicio del proceso de desarme de las facciones armadas.
La participación activa de Estados Unidos en las garantías del acuerdo representa un punto central en las declaraciones de Hamás, que intenta mostrar al movimiento como interlocutor válido en la arena internacional. Para Washington, sin embargo, el respaldo se limita a garantizar la estabilidad del alto el fuego y facilitar las fases de transición que permitan la entrada de ayuda humanitaria y la eventual reestructuración del gobierno civil en Gaza, bajo una Autoridad Palestina reformada.

