Por Daniel Berliner
Agencia AJN.- A 11 años de la muerte del fiscal Alberto Nisman, Sara Garfunkel, su madre, habló por primera vez. Lo hizo con la Agencia AJN el domingo 18 de enero, fecha del aniversario, y durante su visita el cementerio de La Tablada, donde pudimos acompañarla y conversar después de su silencio desde aquella fatídica madrugada de 2015.
Cuidadosa y medida en sus respuestas, accedió a responder algunas preguntas sobre el trabajo del fiscal, la causa AMIA y el actual gobierno argentino.
–¿Qué significa para usted este nuevo aniversario de la muerte de Alberto Nisman? Me cuesta decirle su hijo…
–No pasa nada. Mi hijo quedó para la sociedad y para el mundo como el fiscal Alberto Nisman. Estoy gratamente acostumbrada y orgullosa.
–¿Cómo vive este aniversario, Sara?
–Viendo lo que está pasando hoy en el mundo, especialmente en Venezuela e Irán, sin duda, Alberto, con todo su trabajo y su vida, lo anticipó todo.
–Pero le costó la vida…
–Sin duda, pero su convicción de lo que el veía y tenía que hacer era tan grande que nada podía detenerlo…. Solo su muerte.
–¿Tuvo miedo?
–Creo que quisieron infundir miedo a toda la sociedad, pero como podemos ver, la verdad siempre se sobrepone a cualquier amenaza, y hoy el trabajo de Alberto y su vida cobra sentido y calma cualquier dolor, al menos el mío.
–¿Qué opina sobre el actual gobierno y su posición en la lucha contra el terrorismo?
–Todo está unido en estos tiempos, parece mentira, pero podemos ver una nueva realidad y darle sentido al trabajo de mi hijo.
Un juicio en ausencia contra los responsables de décadas de terror, AMIA, embajada, asesinato de Alberto, y un gobierno decidido a luchar contra el terrorismo y es reconocido mundialmente. Nuevamente, nunca tuvo tanto sentido el trabajo de Alberto.
–Israel reconoció siempre la tarea del fiscal Nisman, incluso hay un bosque en su nombre, ¿qué siente?
–Alberto y su trabajo fueron siempre reconocidos en el mundo y que Israel tenga un bosque en su nombre, no hace otra cosa que eternizar su persona y su trabajo, “justicia, justicia, perseguirás”, dicen los textos hebreos. Mi hijo dio su vida por eso y me siento orgullosa.

