Itongadol.- En los 18 meses transcurridos desde la masacre de la organización terrorista palestina Hamás del 7 de octubre de 2023, Israel experimentó una de las olas de aliá (inmigración judía) más significativas de su historia reciente.
Aumento inmediato (oct–dic 2023):
La inmigración se disparó dramáticamente, con más de 12.500 llegadas en el cuarto trimestre de 2023 —un aumento del 64% en comparación con los promedios previos al ataque—. Esto refleja picos similares registrados tras ataques antisemitas en otras partes del mundo.
Países de origen:
- Rusia (33,4%) y Ucrania (19,2%) encabezaron la inmigración, impulsada por la guerra y la inestabilidad.
- La aliá desde Occidente alcanzó su punto máximo al inicio: Francia (13,1%), Estados Unidos (11,8%), Reino Unido (6,2%) —pero descendió más rápido que la de Europa del Este.
Descenso gradual:
Tras la ola inicial, la aliá fue disminuyendo trimestre a trimestre: en el cuarto trimestre de 2023 emigraron al Estado judío 12.530 personas, mientras que en el primero de 2025 lo hicieron 7.270, una caída del 42% respecto a los meses de mayor afluencia.
A pesar de esto, las cifras siguen por encima de los promedios anteriores a la crisis.
Impacto acumulado:
Entre octubre de 2023 y marzo de 2025, llegaron a Israel unos 60.350 nuevos olim, más que en muchos años completos antes de la pandemia.

Factores clave:
– Solidaridad frente a preocupaciones de seguridad
– Presiones económicas y de vivienda en Israel
– Factores de empuje regional (especialmente Rusia y Ucrania)
– Capacidad institucional de la Agencia Judía y el Ministerio de Aliá
Esta ola refleja la resiliencia del pueblo judío en la diáspora, los profundos lazos con Israel y la capacidad de movilización rápida en tiempos de crisis.
Si bien la aliá está volviendo a niveles más normales, su impacto demográfico y cultural marcará el futuro de Israel.
Datos actualizados hasta el 30 de marzo de 2025.

