Inicio ISRAEL Opinión. Por Ariel Goldgewicht: ¡No te dejes engañar! La doble moral del discurso en Medio Oriente

Opinión. Por Ariel Goldgewicht: ¡No te dejes engañar! La doble moral del discurso en Medio Oriente

Por MD
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Agencia AJN/Itongadol.- Israel, una democracia que ejerce su obligación de defender a sus ciudadanos frente a Hamas, una dictadura terrorista que está dispuesta a sacrificar a toda su población

Creo firmemente en la adopción de medidas drásticas. ¡Sea Proactivo! No sea conformista, no se quede con los brazos cruzados mientras prevalecen el horror y la injusticia. Cuando algo en lo que cree firmemente está mal, cámbielo. Depende de nosotros salir a la calle, a las redes sociales o a cualquier otra plataforma para hacer que nuestra voz se escuche y presionar hacia un futuro mejor. (Está demás decir que no me refiero al uso de medidas violentas) pero por favor, no sea espectador mientras terribles acontecimientos están ocurriendo.

Como educadores, educamos a nuestros estudiantes a denunciar las injusticias y actuar de conformidad con los valores que ellos públicamente han adoptado, para corregir los males del mundo. Cual sea la causa que abracemos, algunos la luchan contra el Calentamiento Global, otros los derechos de los LGBT, o Black Lives Matter, o MeToo, etc… ¡Todos debemos defender los valores en los que creemos!

Por lo tanto, no me ofende en absoluto ninguno de los que han hecho oír su voz durante las ultimas semanas sobre el conflicto entre Israel y la Organización Terrorista Hamás (por las dudas, el conflicto no fue contra el pueblo Palestino). A lo contrario, me alegra que la gente tenga una postura y salga a luchar por avanzar su causa.

Dicho esto, debemos poner algunas cosas en perspectiva:
Si usted se opone al conflicto actual de la “agresión israelí” contra los terroristas del Hamás en la que murieron 200 Palestinos, mientras guarda silencio sobre las “otras” horribles atrocidades, la limpieza étnica y el genocidio de los últimos años, entre ellas la de los Rohingya en Myanmar en el que 24 mil personas fueron brutalmente asesinados y 18 mil mujeres y niñas fueron violadas, o medio millón de personas asesinadas en la guerra civil en Siria, o las 130 mil asesinadas en Yemen y más de 200 mil asesinados en Afganistán o las 400 mil asesinados en el sur de Sudan… o cualquier otro conflicto en el que no se puede culpar a Judíos o Israelíes, entonces, con todo debido respeto, usted no es un defensor de los derechos humanos, usted es un antisemita. ¡Compréndalo!

Por otro lado, cuando decida qué lado de un conflicto considera adecuado defender, le recomiendo que investigue los principales asuntos relevantes antes de tomar su postura. En este caso específico, si sólo Hamás se preocupara realmente por el presente y el futuro de sus ciudadanos, todo sería diferente.

En un lado tenemos una democracia liberal que ejerce su obligación de defender a sus ciudadanos: una nación en la que las libertades civiles son primordiales junto a los valores liberales progresistas, la libertad de expresión, la igualdad social, los derechos de LGBT, los derechos de la mujer, la protección de minorías, la libertad de religión y de culto, etc. Al otro lado tenemos a una dictadura terrorista extremista que está dispuesta a sacrificar a toda su población para mantener su raison d’etre, basada en odio y venganza. En Gaza no hay libertades civiles, ni derechos de la mujer, ni desfiles de orgullo Gay, ni nada por el estilo; en esencia, tenemos por un lado al Start’up Nation que se esfuerza por conllevarnos a un mañana mejor, mientras que el otro lado intenta regresarnos a las eras más oscuras de la humanidad.

Un lado elige santificar, proteger y mejorar la vida, el otro elige prepararse para la muerte con la esperanza de ser el alegre receptor de 72 vírgenes ansiosamente esperándolo en el cielo. Israel hace todo lo posible para proteger a los civiles inocentes (en ambos lados de la frontera) mientras que el Hamás hace todo lo posible para matar civiles inocentes (en ambos lados de la frontera). Uno invierte en armas de protección como la cúpula de hierro y refugios para su población civil, mientras que el otro invierte en túneles subterráneos para proteger a sus líderes… Israel invierte en la salud, seguridad y educación pública y se asegura de vacunar a toda la población civil para salvar vidas, mientras que los terroristas invierten en construir cohetes para acabar con vidas (un tercio de los cohetes palestinos caen dentro de su propio territorio y matan a su propia gente)… pero bueno, seamos honestos… ¿a quién le importa la verdad si podemos culpar a Israel?

Entonces, seamos claros, si usted destaca este conflicto, entre todas las otras horribles atrocidades, pues puede vestir la insignia de Antisemita en el pecho con orgullo, ya que usted, querido amigo, es un antisemita. Y si lucha por el derecho de Hamás de lanzar cohetes desde escuelas, directamente apuntados a centros urbanos de población civil, pues usted es un defensor y protector de una organización extremista de terrorismo islámico yihadista (importante recalcar que tanto la Unión Europea como los EEUU han reconocido al Hamás como Organización Islámica Extremista Terrorista).

Muy bien, ahora que entiende que usted es un protector del terrorismo antisemita, no dude en continuar con su misión. ¡Recuerde, todos debemos defender los valores en los que creemos!

Autor: Ariel B. Goldgewicht, Director Ejecutivo del Departamento de Noar Jalutz y Dor Hemshej (Juventud Pionera y Futuras Generaciones) en la Organización Sionista Mundial

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