Itongadol/Agencia AJN.- El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, convocó este jueves una reunión de seguridad en Jerusalén con sus principales asesores y funcionarios de defensa para analizar específicamente la creciente tensión con Irán y la posibilidad de un ataque estadounidense en la región, informaron fuentes citadas por medios israelíes.
Según el canal israelí Channel 12, la discusión se está centrando en la esperada decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre un potencial ataque militar contra infraestructuras clave iraníes. Los funcionarios consultados sostienen que una ofensiva limitada —enfocada en instalaciones nucleares o capacidades de misiles— no sería suficiente para derribar al régimen iraní, una evaluación que también comparten algunas autoridades estadounidenses.
Los estrategas israelíes consideran que incluso si un ataque estadounidense se mantiene circunscrito a objetivos concretos, Irán podría responder con un contraataque significativo dirigido contra Israel. Esta expectativa se basa en la percepción de que la República Islámica interpretaría cualquier acción militar como una agresión mayor y respondería proporcionalmente. Un asesor cercano al líder supremo iraní, Ali Khamenei, advirtió que cualquier acción estadounidense sería considerada el inicio de una guerra y que la respuesta iraní sería “inmediata, amplia y sin precedentes”, incluso dirigida “al corazón de Tel Aviv”.
Además de las evaluaciones de seguridad, los funcionarios israelíes han identificado una fuerte presión regional —por parte de Arabia Saudita, Turquía, Qatar y Omán— sobre la Casa Blanca para que promueva un enfoque diplomático con Teherán y explore alternativas de mediación antes de concretar cualquier acción militar.
Un alto funcionario estadounidense citado en la prensa adelantó que se espera una directiva final de Trump en los próximos días, una vez que todos los activos militares norteamericanos desplazados hacia la región estén completamente posicionados.
Este episodio se da en medio de una escalada generalizada en las tensiones entre Washington y Teherán, con advertencias mutuas y un significativo movimiento de fuerzas navales estadounidenses hacia el Golfo Pérsico. Las preocupaciones por una posible confrontación aumentan tanto por la represión interna en Irán como por las negociaciones estancadas sobre el programa nuclear y las capacidades de misiles del país.
En este contexto, la reunión de seguridad convocada por Netanyahu busca no solo coordinar la respuesta israelí ante distintos escenarios, sino también calibrar la relación estratégica con Estados Unidos y anticipar las posibles reacciones de Irán ante cualquier decisión militar.

