Itongadol/Agencia AJN.- La comunidad judía de Nueva York expresó una creciente inquietud ante versiones que indican que el nuevo alcalde de la ciudad, Zohran Mamdani, estaría evaluando designar a críticos abiertos del mundo jasídico al frente de la Oficina para Combatir el Antisemitismo, un organismo creado durante la gestión anterior.
Mamdani, recientemente electo, ya había generado preocupación entre votantes judíos por su historial antisionista, su respaldo al movimiento BDS y su negativa a condenar el lema “globalizar la intifada”. Esa inquietud se profundizó cuando, en su primer día en el cargo, revocó varias medidas destinadas a combatir el antisemitismo que habían sido implementadas por su antecesor, el exalcalde Eric Adams.
Según trascendidos, entre los posibles candidatos para dirigir la oficina se encontrarían Elad Nehorai, un ex judío jasídico, y Phylisa Wisdom, activista vinculada a la organización Yaffed, un grupo que impulsa reformas en el sistema educativo jasídico y que es percibido por amplios sectores de esa comunidad como hostil hacia su modo de vida.
Benny Polatseck, miembro de la comunidad jasídica y ex productor multimedia en la alcaldía durante la gestión de Adams, afirmó que Nehorai tiene “un largo historial de incitación contra la comunidad judía ortodoxa”. En el caso de Wisdom, su biografía pública destaca su activismo progresista y su trabajo previo en temas de justicia social, incluyendo su participación en iniciativas del judaísmo reformista.
Las versiones provocaron fuertes reacciones en el ámbito político local. La concejal republicana Inna Vernikov, vicepresidenta del bloque minoritario del Concejo de la Ciudad y una de las voces más activas contra el antisemitismo, cuestionó duramente la posibilidad de estas designaciones. “Mientras el alcalde habla de ‘solidaridad’ en el Día del Recuerdo del Holocausto, considera a personas que desprecian el judaísmo para combatir el antisemitismo”, escribió en redes sociales.
Actualmente, la oficina está dirigida por David Harris, quien construyó una reputación de diálogo transversal y de trabajo sostenido con todos los sectores de la comunidad judía, incluido el mundo jasídico. Diversas voces reclamaron que se mantenga su equipo. Jack Kaplan, vicepresidente de la Junta Comunitaria 12 de Brooklyn, elogió públicamente a Moshe Davis, uno de los funcionarios clave del organismo, y señaló que la nueva administración “sería afortunada” si logra retenerlo.
En la misma línea, Eddie Esses, asesor principal del senador estatal Sam Sutton, advirtió que un eventual reemplazo sería interpretado como una señal negativa hacia los judíos de la ciudad. “Si realmente le importa combatir el antisemitismo, debería mantener al actual equipo”, sostuvo.
No obstante, algunos referentes de Jabad intentaron bajar el tono de la polémica. El rabino Yaacov Behrman, portavoz de Jabad y fundador de la Jewish Future Alliance, afirmó que no da crédito a los rumores. “El objetivo de una oficina contra el antisemitismo es transmitir tranquilidad a la comunidad judía. Estas versiones no tienen mucho sentido político”, señaló. Incluso sugirió que el alcalde podría optar por una designación que respalde explícitamente la existencia de Israel como Estado judío.
Aun así, otros analistas comunitarios fueron más críticos. Dovid Margolin, editor senior de Chabad.org, escribió que avanzar con alguno de esos nombres sería “un error no forzado” que profundizaría el aislamiento del alcalde dentro de la comunidad judía.
Mientras la alcaldía no confirmó oficialmente ninguna designación, el debate dejó al descubierto tensiones profundas sobre la forma de abordar el antisemitismo en una ciudad que alberga a la mayor población judía fuera de Israel y donde el vínculo entre política, identidad y seguridad comunitaria sigue siendo especialmente sensible.

