Itongadol/Agencia AJN.- El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, se sumó a las críticas contra el rabino ultraortodoxo Aryeh Yazdi, quien desató una fuerte polémica tras referirse al jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel, teniente general Eyal Zamir, como “maldito” y afirmar que su “nombre y memoria deben ser borrados”.
“Condeno enérgicamente las vergonzosas declaraciones realizadas ayer contra el jefe del Estado Mayor en Bnei Brak”, expresó Netanyahu en un comunicado oficial.
“Incluso cuando existen desacuerdos entre nosotros, no hay absolutamente ningún lugar para una grave incitación contra las Fuerzas de Defensa de Israel y sus comandantes, que nos protegen a todos”, agregó el mandatario.
Las declaraciones de Netanyahu se suman a las condenas ya expresadas por el presidente Isaac Herzog, el ministro de Defensa Israel Katz y diversos dirigentes políticos de la oposición.
La controversia comenzó durante una manifestación celebrada en Bnei Brak contra la detención de jóvenes haredíes que evaden el servicio militar obligatorio. Allí, Yazdi acusó a las Fuerzas de Defensa de Israel de intentar “erradicar la Torá, la fe y al Mesías”, además de exhortar a los jóvenes ultraortodoxos a no alistarse.
Los comentarios del rabino generaron acusaciones de incitación y reavivaron el debate sobre el reclutamiento de los hombres haredíes, uno de los temas más sensibles para la coalición gobernante.
Netanyahu enfrenta crecientes tensiones con los partidos ultraortodoxos que integran su gobierno debido a los intentos de avanzar con una legislación que regule el servicio militar de los haredíes y mantenga amplias exenciones para ese sector de la población.

