Itongadol/Agencia AJN.- Un rabino ultraortodoxo israelí quedó en el centro de una fuerte controversia tras pronunciar un discurso en el que atacó al jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel, teniente general Eyal Zamir, durante una manifestación contra el reclutamiento de jóvenes haredíes en la ciudad de Bnei Brak.
El rabino Aryeh Yazdi, que participó en un acto de protesta por la detención de evasores del servicio militar obligatorio, se refirió a Zamir en términos extremadamente duros.
“El maldito jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel —que su nombre y su memoria sean borrados— envió a prisión durante un mes a un soldado. ¿Por qué? Porque anhelaba la llegada del Mesías”, afirmó.
Yazdi hacía referencia a recientes sanciones disciplinarias impuestas a soldados que utilizaron insignias con mensajes mesiánicos en sus uniformes, algo prohibido por los reglamentos militares.
Durante su discurso, el rabino acusó a las Fuerzas de Defensa de Israel de intentar “erradicar la Torá, la fe y al Mesías”.
“En el ejército educan a las personas hacia las transgresiones más graves de la Torá. Todo este ejército desea arrancar el nombre de Dios”, sostuvo.
También exhortó a los jóvenes ultraortodoxos a evitar el servicio militar.
“No caigan en eso. No vayan al ejército”, declaró.
Medios israelíes informaron que durante la misma manifestación algunos participantes calificaron de “traidor” al líder haredí Aryeh Deri, presidente del partido Shas. Varios diputados de esa fuerza estuvieron presentes en el evento, aunque no reaccionaron públicamente a las declaraciones de Yazdi.
La polémica se amplificó después de que trascendiera que la ieshivá Torá y Vida de Bnei Brak, donde enseña Yazdi, recibe anualmente cientos de miles de shekels en financiamiento estatal.
Las declaraciones provocaron una rápida condena de autoridades israelíes.
El ministro de Defensa, Israel Katz, expresó que condena “enérgicamente las graves declaraciones de incitación contra el jefe del Estado Mayor”.
“Incluso cuando existen desacuerdos públicos, está prohibido cruzar las líneas rojas de la incitación y el ataque contra quienes cargan con la enorme responsabilidad de la seguridad del país”, afirmó.
Por su parte, el presidente Isaac Herzog calificó los dichos de Yazdi como una “declaración escandalosa”.
“Incluso en tiempos de profundas diferencias, no hay lugar para maldiciones, insultos o lenguaje degradante, y mucho menos contra el comandante de las Fuerzas de Defensa de Israel y de nuestros soldados, nuestros hijos e hijas”, señaló.
El líder opositor Naftali Bennett prometió impulsar el fin del financiamiento estatal para figuras como Yazdi.
“La regla es simple: quien enseñe contra el sionismo y contra el Estado de Israel no recibirá un solo shekel del Estado. Quien decida no trabajar no recibirá dinero. Quien decida no servir no recibirá dinero”, sostuvo.
También reaccionó el ex jefe del Estado Mayor y actual dirigente político Gadi Eisenkot, quien acusó al gobierno de permitir un clima de odio y división.
“La incitación salvaje contra el jefe del Estado Mayor en la manifestación de Bnei Brak cruza irresponsablemente todas las líneas rojas y legitima, en los hechos, el derramamiento de sangre de comandantes y soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel”, afirmó.

