Itongadol/Agencia AJN.- El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aseguró ayer ante el Comité de Asuntos Exteriores y Seguridad de la Knesset (Parlamento) que exjefes de las Fuerzas de Defensa de Israel y el Shin Bet (Servicio de Seguridad General) se negaron repetidamente, a lo largo de los años, a eliminar a altos mandos de la organización terrorista palestina Hamás.
Según el Canal 14 de la televisión local, mencionó a los exjefes del Estado Mayor Aviv Kochavi y Gadi Eizenkot y del Shin Bet Ronen Bar y Nadav Argaman y a otros altos funcionarios.
El primer ministro reveló que convocó al gabinete para eliminar a Muhammad Deif y Kochavi le dijo: «¡No, señor, no vale la pena!». También recurrió a Eizenkot, exigiendo la eliminación de los líderes de Hamás, y este le respondió: «Una eliminación provocará una grave escalada. Mi postura y la de todos los jefes del sistema de seguridad es que los acontecimientos deben ser contenidos, solo así habrá calma».
Netanyahu contó que en enero de 2023 exigió la eliminación de Saleh al-Arouri y Bar le respondió: «No es correcto hacer eso». Otros altos funcionarios del sistema de seguridad coincidieron: «Hamás no iniciará una guerra. Hamás quiere la paz. Necesitamos permitir la entrada de trabajadores y beneficios económicos. Esa es la manera correcta de mantener la estabilidad».
Entonces les dijo: «Creo en el desgaste. ¡Tenemos que cortar el césped! Cortar cabezas. Mientras estén ocupados escapando y huyendo, menos tiempo tendrán para actuar contra nosotros». Pero Argaman, Bar y los demás insistieron: «No hay necesidad. Es innecesario. Los costos son altos y caros. Tampoco hay una madurez operativa».
El primer ministro también denunció que falsificaron un documento escrito por Bar que contenía dos líneas que indicaban que había sido informado de los acontecimientos por recomendación del Shin Bet a través de su secretario militar, pero faltaban en el documento que el secretario de gobierno recibió de las investigaciones internas del Shin Bet.
«Cuando les presenté esto al contralor y al equipo de investigación, ¡se quedaron boquiabiertos! ¡Quedaron impactados!», afirmó.
Legisladores de la coalición salieron enojados de la reunión, exigiendo que Netanyahu haga públicos los protocolos.

