Itongadol/Agencia AJN.- El líder de la oposición israelí, Yair Lapid, acusó al primer ministro Benjamin Netanyahu de haber falsificado un documento de seguridad elaborado por la Oficina del Primer Ministro y reclamó que se investigue el caso por una posible violación de la ley.
Durante la apertura de la reunión semanal de su partido, Yesh Atid, Lapid afirmó que el documento cuestionado corresponde a un resumen oficial de una evaluación de seguridad realizada en la Oficina del Primer Ministro apenas seis días antes del ataque de Hamás del 7 de octubre. Según el dirigente opositor, el contenido difundido posteriormente no refleja de manera fiel las advertencias planteadas en ese encuentro.
Lapid sostuvo que en esa reunión el entonces jefe del Shin Bet, Ronen Bar, alertó sobre múltiples escenarios de escalada en la Franja de Gaza. Además, señaló que el entonces jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel, Herzi Halevi, recomendó preparar un plan operativo ante información de inteligencia que indicaba de forma “grave y urgente” que Hamás se estaba preparando para el combate.
De acuerdo con Lapid, esas advertencias habrían sido omitidas o distorsionadas en el documento publicado por la Oficina del Primer Ministro, lo que calificó como una edición selectiva y sesgada de actas oficiales de seguridad. En ese sentido, afirmó que no se trata únicamente de declaraciones engañosas, sino de una posible alteración deliberada de registros oficiales.
El líder opositor advirtió que modificar documentos de esta naturaleza podría constituir una violación de la Ley de Secretos Oficiales, y remarcó la gravedad institucional del hecho, dado que se trata de material vinculado a evaluaciones de seguridad previas al ataque más letal sufrido por Israel en décadas.
Lapid informó además que se comunicó con los responsables de control de los servicios de defensa, con el asesor jurídico de la Oficina del Primer Ministro y con el asesor legal del Ministerio de Defensa para exigir explicaciones formales. Según indicó, en función de las respuestas que se obtengan, corresponderá que el Shin Bet y la Policía de Israel evalúen si se abre una investigación penal y quiénes podrían estar involucrados.

