Itongadol/Agencia AJN.- La ceremonia nacional en conmemoración del tercer aniversario de la masacre del 7 de octubre homenajeó a los 46 rehenes que fueron capturados con vida y trasladados a la Franja de Gaza, pero fueron asesinados durante su cautiverio, en su mayoría por sus captores y, en algunos casos, como consecuencia de ataques de las Fuerzas de Defensa de Israel.
Adi Marciano, madre de Noa Marciano, la joven soldado que fue secuestrada con vida desde su base militar en Nahal Oz y posteriormente asesinada en Gaza, recordó durante el acto los largos períodos que los rehenes permanecieron en cautiverio.
“Se aferraron durante semanas y meses en la oscuridad, con miedo, aferrándose a la vida, esperando que alguien viniera a salvarlos”, expresó Marciano.
La joven Noa Marciano, de 19 años, fue secuestrada durante el ataque del 7 de octubre desde la base de Nahal Oz. Su muerte fue anunciada por las Fuerzas de Defensa de Israel en noviembre de 2023, después de que Hamás difundiera un video sobre su supuesto fallecimiento.
Marciano también habló sobre el dolor de las familias que esperaban recuperar con vida a sus seres queridos y que finalmente recibieron sus cuerpos.
“No recuperamos a nuestros seres queridos; los recibimos para su descanso final. Y también ganamos una nueva familia: la familia de los deudos”, afirmó.
Durante las palabras finales de la ceremonia nacional, sus conductores, el exsecuestrado Eli Sharabi y Shani Cohen, retomaron además el reclamo de una investigación sobre las fallas que rodearon los acontecimientos del 7 de octubre.
“Debemos recordar a quienes fueron asesinados, a quienes cayeron, quienes salieron de sus hogares y nunca regresaron”, afirmó Sharabi.
“No solo porque les debemos el recuerdo. Sino porque nos debemos la verdad a nosotros mismos. Recordar lo que ocurrió. Investigar cómo ocurrió. No tomar atajos. No permitir que el paso del tiempo borre la verdad, que se reescriba la historia ni que la historia vuelva a repetirse”, agregó.
Cohen sostuvo que conocer y examinar lo ocurrido constituye una condición para poder reconstruir la sociedad israelí después de la masacre.
“Solo si aprendemos podremos reparar, y solo si reparamos podremos construir un lugar más seguro, más digno y mejor aquí. Esa es nuestra esperanza: después de todo, y a pesar de todo, todavía habrá una vida mejor aquí”, afirmó.
La ceremonia nacional recordó así tanto a las víctimas asesinadas durante la masacre como a los rehenes que fueron trasladados con vida a Gaza y posteriormente asesinados durante su cautiverio, mientras sus familias continúan reclamando que se conozca toda la verdad sobre lo ocurrido el 7 de octubre y durante los meses posteriores.
Mom of hostage slain in Gaza laments how daughter “held on for weeks in darkness”

