Itongadol/Agencia AJN.- La Corte Suprema de Justicia de Israel ordenó al primer ministro Benjamin Netanyahu que explique por qué mantiene en su cargo al ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, en el marco de una causa que cuestiona su conducta y su intervención en asuntos policiales.
El tribunal emitió una orden condicional en la que exige una respuesta directa del jefe de Gobierno, al considerar que hasta el momento no hubo una posición formal de Netanyahu pese a ser el responsable último de la designación ministerial. Según los jueces, la ausencia de una explicación personal del primer ministro resulta central en un caso de esta magnitud institucional.
Debido a la gravedad del asunto, la audiencia prevista fue ampliada a un panel de nueve magistrados, integrado por el presidente de la Corte Suprema, Isaac Amit, el vicepresidente Noam Sohlberg y los jueces Dafna Barak-Eraez, Yael Willner, Ofer Grosskopf, Alex Stein, Gila Kanfi-Steinitz, Khaled Kabub y Yechiel Kasher.
El núcleo del planteo judicial se basa en acusaciones de que Ben-Gvir habría incumplido acuerdos previos firmados con la fiscal general, Gali Baharav-Miara, que delimitaban su grado de intervención en el funcionamiento de la Policía. Estos entendimientos buscan evitar que la principal fuerza de seguridad interna del país quede sujeta a decisiones políticas directas de un ministro en particular.
Según los argumentos presentados ante la Corte, dichas limitaciones abarcan áreas sensibles como ascensos dentro de la fuerza, directivas operativas y protocolos para el manejo de manifestaciones públicas. En el caso específico de Ben-Gvir, se sostiene que habría sobrepasado esos márgenes, generando un conflicto institucional.
El tribunal estableció un calendario estricto para la continuidad del proceso. El Estado deberá presentar su respuesta formal antes de finales de febrero, mientras que el primer ministro y el propio Ben-Gvir deberán entregar declaraciones juradas a comienzos de marzo. El resto de las partes involucradas contará con un plazo adicional para presentar documentación complementaria antes de la audiencia.
La decisión de la Corte profundiza la presión judicial sobre Netanyahu y reabre el debate político sobre el rol del ministro de Seguridad Nacional y los límites entre el poder político y la conducción de las fuerzas de seguridad en Israel.

