Itongadol/Agencia AJN.- Diez agentes de la policía israelí resultaron heridos y al menos cuatro personas fueron detenidas durante violentos disturbios protagonizados por manifestantes ultraortodoxos en Jerusalem, luego de que una intervención municipal por infracciones de tránsito derivara en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.
Según informaron las autoridades, los incidentes comenzaron cuando inspectores municipales labraron multas de estacionamiento a varios estudiantes de yeshivá en la zona de la calle Hanna. Durante el procedimiento, los agentes detectaron que algunos de los involucrados figuraban como evasores del servicio militar obligatorio. Cuando la policía intentó entregarlos a la Policía Militar, se encontró con una fuerte resistencia de parte de personas que se encontraban en el lugar, lo que rápidamente escaló en disturbios.
Durante los enfrentamientos, manifestantes arrojaron piedras y otros objetos contra los efectivos, volcaron un vehículo, vandalizaron un patrullero y lanzaron contenedores de basura. Como consecuencia, varios policías debieron recibir atención médica y algunos fueron evacuados del lugar.
Ante la magnitud de los disturbios, se desplegaron refuerzos de la policía y de la Policía de Fronteras. Las fuerzas de seguridad autorizaron el uso de granadas aturdidoras y gas lacrimógeno para dispersar a la multitud, una medida poco frecuente en operativos contra ciudadanos israelíes. Imágenes difundidas desde el lugar mostraron a los agentes intentando retirar vehículos rodeados por manifestantes.
El jefe de la policía israelí, Danny Levy, calificó los hechos como “un incidente muy grave” y aseguró que todos los responsables serán llevados ante la Justicia. “No permitiremos ataques contra las fuerzas del orden”, afirmó.
El ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, también condenó los disturbios y sostuvo que “atacar a policías es una línea roja”. “La respuesta será firme, decidida y sin concesiones. Quienes violen la ley enfrentarán consecuencias penales”, señaló.
Desde la oposición, el ex primer ministro Yair Lapid calificó los hechos como “disturbios de evasores del servicio militar” y responsabilizó al Gobierno por lo que describió como un colapso institucional. “No puede ser que evasores del reclutamiento impidan arrestos mediante la violencia. El primer ministro y el ministro de Defensa están alentando una evasión a una escala histórica”, afirmó.
En la misma línea, el diputado Gilad Kariv sostuvo que los disturbios reflejan una peligrosa escalada y acusó al oficialismo de legitimar estos comportamientos al impulsar proyectos que facilitan la evasión del servicio militar obligatorio.
La policía advirtió que las operaciones de control del orden público continuarán y reiteró que cualquier acto que ponga en riesgo la seguridad de los ciudadanos o de los agentes será respondido con todo el peso de la ley.

