Itongadol/Agencia AJN.- Inmediatamente después de que se filtrara que el Benjamin Netanyahu había reprendido al jefe saliente del Mossad por la carta que le enviara a la asesora jurídica del Estado, Gali Baharav-Miara, expresándole su oposición al nombramiento de Roman Gofman en su reemplazo, se reveló que David Barnea le aclaró al primer ministro de Israel que lo había hecho por iniciativa propia y le explicó sus motivos.
«La asesora no me contactó, yo la contacté. Yo tuve la iniciativa de la carta. Es mi deber como jefe del Mossad dar mi postura profesional. Estoy obligado a hacerlo por el bien del Estado de Israel», le dijo durante la llamada.
En el Mossad no se sorprendieron por la reprimenda: «Era de esperar. Barnea sabía que sucedería, pero como jefe del Mossad, está comprometido con el Estado de Israel, con la seguridad de Israel. Es su deber y así actuó. El jefe del Mossad debe comunicarles su postura a los jueces y lo hizo de la manera prescrita por la ley, a través de la asesora jurídica del primer ministro. Lo comunicado a los jueces se expuso ante el primer ministro y ante la Comisión» de Revisión de Nombramientos, presidida por el juez Asher Grunis, declaró una fuente de seguridad a Maariv.
Barnea les presentó a Netanyahu y Grunis su opinión general sobre la personalidad del mayor general Roman Gofman y su falta de aptitudes para el cargo.
Los fundamentos de la decisión contraria de la comisión indican que Barnea presentó una postura clara, según la cual cualquier comentario autoritario descalifica un ascenso, especialmente a jefe del Mossad.
«Una operación es una especialidad. Esto es bien sabido en el Ejército. Cuando se va a hacer una operación, primero hay que analizar qué implica y, segundo, quiénes son los implicados. Cuando un comandante decide violar los procedimientos del ejército, la ley militar, y toma la Justicia en sus manos, haciendo algo que no le corresponde, eso tiene múltiples implicancias. Solo sé una cosa: una orden de mando tiene una enorme importancia en el Ejército», declaró Barnea. Y también en el Mossad…

En tanto, i24News reveló la carta completa de Barnea a Baharav-Miara.
Entre las citas clave que se desprenden del documento, se destaca: «Quien violó los procedimientos a sabiendas debe saber cómo se desarrolla la falta de la que tenía conocimiento y cómo progresa la operación que aprobó ilegalmente. Si desconocía los detalles de la operación y no siguió su inicio, existe otro problema mucho más grave, que, sin duda, impide que Gofman dirija el Mossad».
También afirmó: «Se espera que el jefe del Mossad conozca, indague, exija e investigue numerosos asuntos, especialmente uno delicado sobre el que no tiene conocimiento: la operación de agentes o espías. Violar conscientemente un procedimiento, haciendo caso omiso de las decisiones de las FDI al punto de aprobar una operación peligrosa en violación de los procedimientos y dejarle la decisión a un mando subalterno, representa el peor nivel de toma de decisiones y de integridad moral».

