Itongadol.- El sistema de salud israelí está en máxima alerta ante la inminente liberación de los rehenes que permanecieron más de dos años cautivos en Gaza bajo el control de Hamás. Los hospitales Sourasky (Tel Aviv), Sheba (Tel Hashomer) y Rabin (Petah Tikva) fueron designados como los principales centros para recibir a los retornados, mientras que los hospitales Soroka (Be’er Sheva) y Barzilai (Ashkelon) estarán preparados para atender casos urgentes o de alta complejidad.
“A la luz del tiempo transcurrido y de las difíciles imágenes que hemos visto, nos estamos preparando con sistemas de monitoreo mejorados que van más allá de lo habitual en las salas de los hospitales”, explicó la Dra. Hagar Mizrahi, directora de la División Médica del Ministerio de Salud. “También solicitamos a las unidades de cuidados intensivos que estén en alerta permanente”.

Debido al riesgo de síndrome de realimentación, una complicación potencialmente mortal en personas desnutridas que son alimentadas de forma inadecuada, el Ministerio de Salud compartió semanas atrás un protocolo médico con representantes del Comité Internacional de la Cruz Roja. “La intención era que las directrices pudieran llegar a Hamás, para evitar que pusieran en peligro a los rehenes al alimentarlos de manera incorrecta”, señaló Mizrahi, recordando experiencias pasadas en las que algunos cautivos sufrieron daños justo antes de su traslado.
El aspecto psicológico será central en el proceso de reintegración. “Más allá de la atención física, el tratamiento de los traumas es lo más crítico”, añadió Mizrahi. Los equipos médicos ofrecerán apoyo emocional tanto a los rehenes como a sus familias, dentro de los hospitales y en la comunidad.
El director general del Ministerio de Salud, Moshe Bar-Siman-Tov, afirmó que “este es un día profundamente emotivo y esperanzador. Sentimos que llegamos a un punto culminante, con la esperanza de que marque el fin de dos años muy difíciles y de una guerra que llevó al sistema al límite”.
Las familias serán informadas de cada paso antes del reencuentro con sus seres queridos. Una vez en los hospitales, los rehenes recibirán una evaluación médica inmediata para descartar riesgos vitales y, posteriormente, un examen más exhaustivo coordinado con las autoridades de seguridad. En las primeras 24 horas también se realizará una evaluación psiquiátrica y un control nutricional integral, con seguimiento personalizado para prevenir complicaciones metabólicas.
El Ministerio de Bienestar Social completó un plan de cinco etapas para la rehabilitación física y emocional de los liberados, que abarca desde la preparación previa al regreso hasta el acompañamiento a largo plazo. Cada persona recibirá un paquete de apoyo individualizado, con asistencia de un trabajador social, un enfermero coordinador y ayuda material básica. “Podríamos enfrentarnos a casos más graves, tanto física como mentalmente, pero estamos comprometidos a brindar todo el apoyo necesario”, indicó Eti Kisos, subdirectora general de servicios sociales.
Mientras tanto, en Cisjordania, las fuerzas de seguridad israelíes se preparan para la liberación de cientos de prisioneros palestinos como parte del acuerdo. El jefe del Comando Central, general Avi Blot, ordenó evitar celebraciones públicas por parte de las familias de los liberados. Tropas del Shin Bet y de la Policía de Fronteras se desplegaron en puntos estratégicos para prevenir disturbios o intentos de atentado.
En paralelo, el Ministerio de Servicios Religiosos, el Centro Nacional de Medicina Forense y la Policía de Israel se preparan para recibir los cuerpos de los rehenes que no sobrevivieron. Los equipos de identificación están en alerta y se espera que los cuerpos sean entregados al ejército dentro de Gaza, donde se realizarán ceremonias con honores militares antes del traslado al centro forense.
Por último, el sistema judicial israelí se alista para posibles peticiones ante el Tribunal Supremo por parte de familias de víctimas que buscan frenar la liberación de determinados prisioneros. El Ministerio de Justicia publicará la lista de los liberados y abrirá un plazo de 48 horas para apelaciones, aunque fuentes jurídicas anticipan que la Corte respaldará el acuerdo sin intervenir en casos individuales.

