Itongadol.- Los partidos ultraortodoxos que integran el gobierno de Benjamin Netanyahu amenazaron con abandonar la coalición si no se presenta de inmediato un proyecto de ley que otorgue exenciones al servicio militar obligatorio para estudiantes de yeshivá. Sin embargo, tanto Shas como Judaísmo Unido de la Torá (UTJ) habrían decidido no provocar la caída del gobierno por ahora.
Fuentes del partido UTJ indicaron al Canal 12 israelí que su facción Degel Hatorah podría retirarse del gobierno en las próximas horas si no se presenta un borrador de la ley: “Definitivamente estas son las últimas horas para salvar al primer ministro”, dijo un integrante del partido. Otra fuente señaló que Aryeh Deri, líder del partido Shas, también está “presionando fuertemente para salir de inmediato de la coalición”, pero no quiere hacerlo solo para evitar ser responsabilizado por una eventual disolución del gobierno.
Según el medio público Kan, los rabinos Moshe Hirsch —director de la yeshivá Slabodka en Bnei Brak— y Dov Lando —referente del sector lituano no jasídico— enviaron una carta a los diputados de Degel Hatorah ordenando que “en ausencia de una ley antes de esta noche, Degel Hatorah se retirará inmediatamente del gobierno”. Ambos rabinos forman parte del Consejo de Sabios de la Torá del partido.
La tensión se profundiza ante la inminencia del receso parlamentario de verano, previsto para el 27 de julio, sin avances concretos en la legalización de las exenciones al reclutamiento obligatorio para varones haredíes. El presidente del Comité de Defensa y Asuntos Exteriores de la Knesset, Yuli Edelstein, ha bloqueado sistemáticamente el avance de un proyecto de ley oficial que consagraría esta excepción. No obstante, el mes pasado accedió a suavizar ciertas sanciones incluidas en su propuesta original, como parte de un acuerdo con Shas y UTJ para evitar que apoyaran una iniciativa opositora para disolver la Knesset, en los días previos al estallido de la guerra con Irán.
Sin embargo, al no haberse concretado una versión revisada del proyecto, que fue retirada de la agenda del comité esta semana, la paciencia de los partidos ultraortodoxos se agotó. Según Kan, Deri ya habría instruido a sus colaboradores a prepararse para abandonar el gobierno en los próximos días, en coordinación con UTJ.
Aunque su eventual salida dejaría a Netanyahu sin mayoría parlamentaria —la coalición pasaría de 67 a 49 escaños—, las partes involucradas aseguran que no buscan derribar al gobierno. El receso legislativo le otorgaría al primer ministro un margen de tiempo para intentar resolver la crisis y retener el apoyo de sus socios religiosos.

