Itongadol/Agencia AJN.- A seis meses de las elecciones en Israel, los candidatos calientan los motores y se aprontan para la contienda.
Tras el anuncio de Naftalí Bennett y Yair Lapid sobre la conformación de una lista conjunta para la Knesset (Parlamento israelí), «Juntos», el primer ministro Benjamín Netanyahu «denunció» con un video generado con inteligencia artificial y posteado en sus redes sociales que detrás de ellos están los partidos árabes y la izquierda, personificados en referentes como Mansour Abbas, líder de Ra’am (Lista Árabe Unida), y Yair Golan, de Los Demócratas.
«Sacamos las caretas», escribió.
Ya el mismo domingo, el jefe de gobierno había posteado otro video que mostraba una foto tomada en 2021, cuando los ex primeros ministros firmaron un acuerdo de coalición con Abbas.
“Lo hicieron una vez, lo volverán a hacer”, dijo.
En la otra vereda, Lapid le dijo a Bennett que está dispuesto a ocupar el tercer puesto en la lista para propiciar la incorporación del líder del partido ¡Yashar!, Gadi Eisenkot.
Según confirmaron ayer dos fuentes del partido Yesh Atid a The Jerusalem Post, afirmó que su posición personal es mucho menos importante que la necesidad de unir fuerzas y ganar las elecciones.
De momento, Eisenkot no ha aceptado la invitación y, en cambio, instó a la oposición a centrarse en conseguir el mayor número de votos posible.
Una encuesta realizada el lunes por la emisora pública israelí Kan revelaron que el oficialista Likud seguiría siendo el partido mayoritario con 27 escaños y que Juntos obtendría 24.
¡Yashar! obtendría 15 bancas.
Otra encuesta, publicada por Walla, reveló que Juntos obtendría 27 escaños, mientras que Likud conseguiría 28.
Un sondeo anterior a la fusión indicaba que si los partidos de Bennett y Lapid presentaban por separado, conseguirían un total de 31 bancas.

