Itongadol.- Si bien muy pocos judíos israelíes abandonan el judaísmo o se unen a él desde otra religión, un porcentaje significativo -aproximadamente uno de cada cinco- cambia su identidad religiosa dentro del judaísmo, según un informe del Centro de Investigación Pew.
La encuesta, que explora los patrones del cambio de religión entre los judíos israelíes, reveló que el 22% de los adultos ha cambiado su identidad de la infancia. El cambio es mucho más común entre los niveles de observancia que entre el judaísmo y otras religiones: menos del 1% de los encuestados reportó haber abandonado el judaísmo o haberse unido a él desde otra religión.
Los datos muestran que el cambio interno ha impulsado significativamente al grupo “jiloní” (secular), que hoy representa el 45% de la población judía de Israel.
Muchos que crecieron en hogares más observantes, especialmente «datiím» (religiosos) y «masortiím» (conservadores), ahora se identifican como “jilonim”. Esta tendencia ha contribuido a la expansión de la población secular, aun cuando grupos más observantes como los «jaredim» (ortodoxos) mantienen altas tasas de retención y natalidad.
El estudio de Pew se basa en una muestra representativa a nivel nacional de 591 entrevistas personales realizadas a adultos judíos de Israel.
A los encuestados se les preguntó sobre el grupo en el que fueron criados (jaredí, datí, masortí o jiloní) y su afiliación actual.
Si bien la comunidad jaredí mostró la mayor consistencia interna, con más del 90% de quienes se criaron como ortodoxos, otros grupos observantes mostraron una mayor fluidez.